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Las extorsiones a tenderos son el pan nuestro de cada día: Undeco Atlántico

Orlando Jiménez, directivo de Undeco, dijo que debido a las extorsiones unos 50 tenderos de Barranquilla, Soledad y Malambo han tenido que cerrar sus negocios porque no aguantaron más.

“Las extorsiones son el pan nuestro de cada día y las extorsiones no sólo se presentan en el barrio La Alboraya, también se presentan en los barrios Costa Hermosa, Simón Bolívar, Montes, Chiquinquirá, San Roque, Soledad y Malambo, donde se está viviendo bastante frecuente esta situación”.

Así lo manifestó este martes Orlando Jiménez, vicepresidente de Undeco, en una entrevista con Emisora Atlántico de Barranquilla.

Durante la charla dijo que “nosotros trabajamos con los Gaulas del Ejército y la Policía Nacional, nos reunimos en varios sectores, pero existe mucho temor por parte de los tenderos para denunciar, porque los delincuentes están ahí identificando quién vive, quien no vive, para donde sale, cuándo llega. Lo que nosotros hemos resaltado desde el año 2019, en el segundo semestre, cuando empezó la pandemia, se tuvo como un pequeño receso relativo, pero en el 2021 esto se ha disparado y nosotros la verdad es que no sabemos qué hacer”.

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Manifestó que debido a esa situación muchos comerciantes han abandonado sus negocios, unos porque no pueden pagar, otros porque ya no aguantan más la situación de extorsión contra ellos y sus familiares.

“Calculamos que entre un 70% y un 80% de los comerciantes no está denunciando por temor a que eso le genera un problema. Aquí se necesitan mucho más operativos o efectivos del Gaula, tanto del Ejército como de la Policía, porque si las personas no denuncian el Gobierno nacional no gira los recursos para el pie de fuerza y de logística para atacar este flagelo. Eso lo hemos manifestado en distintos escenarios para que el Gobierno nacional se apersone”, dijo.

Anotó que “muchos de nuestros afiliados nos dicen que la única forma de que el Gobierno nacional entienda de que tenemos una problemática grande es haciendo una gran marcha, cerrar los negocios por uno o dos días. Y por no tener esa ayuda hasta la fecha han cerrado más de 50 negocios entre Barranquilla, Soledad y Malambo, por cuestiones de extorsión; otros los han malvendidos, en otros casos se han mudado de barrios y en muchos casos han puesto a otro administrador, para ver si el fenómeno cesa”.

Añadió que, en muchos de los casos, "los comerciantes creen que pagando uno o dos millones de pesos el problema desaparece, pero no es tal, porque al mes o mes y medio le llegan con otro ‘paquito’ diferente, diciéndole que es otro grupo y que tienen que contribuir. En ese círculo vicioso hemos estado viendo y sintiendo durante muchos años, y la verdad es que necesitamos de la intervención del Gobierno nacional para que esta problemática la podamos contrarrestar”.

“Consideramos que lo que hace falta es más pie de fuerza en los dos gaulas para contrarrestar a estos delincuentes. Porque los poquitos efectivos que están ahí trabajan, lo acompañan a uno, pero no pueden acompañar a tantos. Porque la problemática es mucho más grande de lo que se maneja en las estadísticas oficiales”, sostuvo.

Pero para Jiménez, lo más grave del tema es que “cuando se captura o se da de baja a uno de los cabecillas los grupos se atomizan y cada uno monta su negocio a parte. Eso es lo que nosotros hemos entendido por la información que nos dan los mismos comerciantes de los diferentes barrios de Barranquilla, Soledad y Malambo. Los grupos se atomizan cuando quedan sin jefe y como ya saben como es el negocio, saben lo que tienen que hacer, y cada uno lleva su celular, su papelito, su panfleto, lo llaman, lo intimidan para que la gente caiga en sus pretensiones. Ese es un modus operandi donde se necesita mucho más pie de fuerza para poderlos contrarrestar”.

El último caso que se presenta en Barranquilla es el de unos 20 tenderos y comerciantes del barrio La Alboraya que han denunciado extorsiones por parte de grupos delincuenciales y las mismas van desde un millón hasta 16 millones de pesos. Y lo peor, según ellos, es que han puesto conocimientos a las autoridades de Policía del Distrito y no han recibido la debida atención y las extorsiones se siguen incrementando día tras día.

La Policía del área metropolitana de Barranquilla no se ha pronunciado ante esta serie de denuncias por parte de los tenderos y comerciantes.

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