La iglesia del corregimiento de Las Palmas, en el municipio de San Jacinto, resultó destechada luego del fuerte vendaval de la tarde del pasado 17 de julio.
“A las casas no les pasó nada, pero el techo de la iglesia se voló en su gran mayoría y las paredes también resultaron afectadas por la brisa”, dijo José María Reyes, habitante del corregimiento.
Asegura el hombre que los vientos eran tan fuertes que no podían salir de las casas y con suma tristeza solo podían observar cómo los estragos de la naturaleza les quitaba parte de la casa donde se encuentran con Dios.
Las paredes quedaron agrietadas, pero lo que más miedo les da es que la iglesia es utilizada como salones de clases para los estudiantes de primaria, quienes estarían en riesgo en caso de que la estructura colapsara.
Aseguran que necesitan la ayuda de las autoridades lo más pronto posible antes de que se vaya a presentar una tragedia por el debilitamiento de la estructura.
“Necesitamos que nos hagan una iglesia completamente nueva y que se construyan las aulas de clase, antes que se presente una tragedia irreparable”, añadió Fidel Cerpa.
Indicó que la iglesia fue la que más sintió los estragos de los fuertes vientos porque está en una zona alta, lo que ayudó bastante a su deterioro.
“Nosotros nunca habíamos vivido algo similar, la brisa golpeaba todo, levantó el polvo y terminó dañando la casa del señor”, aseguró Reyes.
Además, comentan que no cuentan con otro sitio donde ubicar a los niños para que reciban las clases ya que ese había sido adecuado para ello.
Este medio intento comunicarse con el alcalde Abraham Kamell Yaspe, para conocer la intervención que piensan hacer en el corregimiento, pero tenía el teléfono apagado y no se encontraba en su despacho.

