En operativos conjuntos de inspección, vigilancia y control por parte de la Policía Nacional, la Gobernación de Bolívar y la Alcaldía de Magangué, fueron incautados 721 kilogramos de alimentos que eran transportados en condiciones sanitarias contrarias a las reglamentarias. Por este motivo, de conformidad a la normatividad vigente, se procedió a su destrucción.
Puede leer: 6 municipios de Bolívar con cobertura antiaftosa 100%
“La Secretaría de Salud de Bolívar, en cumplimiento de sus competencias, ha intensificado las acciones de control sanitario a los vehículos transportadores de alimentos y a la comercialización de los mismos en los expendios autorizados en toda la geografía departamental, atendiendo las conclusiones del Comité Departamental de Inspección, Vigilancia y Control de la comercialización de las carnes”, expresó Alberto Bernal Jiménez, secretario de Salud de Bolívar.
Te puede interesar:
Afinia alerta sobrecarga en circuitos por calor extremo en Cartagena y el Caribe
De acuerdo con el funcionario, siguiendo los lineamientos del gobernador Vicente Blel Scaff, se instalaron puestos de control para adelantar la inspección de los vehículos transportadores de alimentos y también vehículos particulares que realizan esta actividad.
“Se levantaron 35 actas de diligencias a vehículos transportadores de alimentos nacionales, a 301 kilos de carnes de bovinos y porcinos, así como 420 kilos de queso costeño”, añadió.
Medidas$>
Por otro lado, también se aplicaron tres medidas sanitarias a establecimientos del municipio: a un expendio de carnes se le impuso una suspensión temporal de actividades por fallas en infraestructura; a otro por falencias de guía, infraestructura y almacenamiento; y a uno más por plagas.
“Los vehículos y expendios de carne deben cumplir con los requisitos establecidos en el Decreto 1500 de 2007 y sus normas reglamentarias, por lo que recomendamos que las carnes, lácteos y subproductos deben comercializarse manteniendo la cadena de frío y su transporte debe ser en condiciones higiénicas para conseguir que el alimento satisfaga las necesidades nutricionales de los consumidores y no les causen enfermedades por consumo de alimentos contaminados”, finalizó Bernal.