Quienes son de Bolívar comprenden el gran valor de comerse un bocachico a la orilla del río Magdalena, en el puerto de Magangué; un mote de queso o una marialuisa en San Juan Nepomuceno; un bollo de mazorca en Arjona; un aguacate de El Carmen de Bolívar; un pedazo de yuca con queso y suero en Guaymaral; o una carne en posta en una casa típica cartagenera.
Estas expresiones gastronómicas –propias de una identidad que se cocina en cada familia del departamento– son apenas una aproximación sensorial a lo que significa ser de allí.
Ser de Bolívar es una forma de sentir, de hablar. De recorrer sus pueblos. De mirar su historia desde la resiliencia.
“Bolívar está en ti” es una herencia que se expresa en la resistencia de su gente, en la fuerza de sus tradiciones y en el amor profundo por una tierra.

que, más allá de sus desafíos, sigue floreciendo en manos de quienes creen y trabajan por ella todos los días.
¿Para qué creamos Bolívar está en ti?
“La iniciativa parte de una convicción: ser de Bolívar es hablar con hechos. Es cuidar nuestra tierra, proteger el medioambiente, fortalecer nuestras raíces, amar de donde venimos y servir a nuestra gente”, indica Catalina Araújo, directora creativa El Universal.
Lejos de ser una campaña simbólica, “Bolívar está en ti” es una plataforma de encuentro e inspiración colectiva.
A través de contenidos periodísticos y narrativas construidas desde las voces de sus protagonistas, busca conectar a los bolivarenses con el valor de sus raíces y el potencial de su entorno. (También te puede interesar: Bolívar está en ti llega a los aeropuertos de las principales ciudades de Colombia)

Se realizarán videos, galerías y textos que reflejen la esencia bolivarense. Porque Bolívar se cuenta en la vida de quienes lo sostienen a diario: estudiantes, emprendedores, campesinos, madres, padres y líderes comunitarios.
No es un concepto abstracto ni un eslogan; es el resultado de decisiones, oficios y luchas concretas en cada rincón del departamento.

“Bolívar está en ti” es creer en la memoria, la identidad y la visión de largo plazo. Porque cuando una comunidad reconoce quién es y de dónde viene, también entiende a dónde puede llegar. “Bolívar está en ti” refleja la grandeza que hay en nuestra gente y resignifica el orgullo de pertenecer a esta parte del globo terráqueo que llevamos en el corazón, en lo que hacemos y en lo que somos.
Magangué: el lugar para comer el mejor bocachico
Conocida como la ciudad de los ríos, se levanta a orillas del majestuoso Magdalena como uno de los tesoros naturales más fascinantes de Bolívar. Rodeada por el mayor sistema de ciénagas del país, este puerto fluvial combina biodiversidad, tradición y vida ribereña, convirtiéndose en un destino imperdible para quienes buscan naturaleza, cultura y experiencias auténticas en el Caribe colombiano.
Entre atardeceres sobre el agua, paseos por La Albarrada y sabores que nacen del río, Magangué invita a comerse el mejor bocachico. El puerto del pueblo ofrece una gastronomía diversa en la que también prevalece la mojarra lora, con yuca y suero costeño.
Sus festividades, su arquitectura colonial y espacios como Punta de Piedra o el Mirador al Río de los Muelles hacen de este municipio un lugar donde el turismo se vive con los cinco sentidos.
Visitarlo es dejarse llevar por el ritmo del Magdalena y descubrir un paraíso que sorprende desde el primer recorrido.
San Jacinto: a recorrer la tierra de la Hamaca Grande
San Jacinto es uno de esos pueblos que se recorren sin prisa y se recuerdan para siempre. Sus calles polvorientas, la sombra generosa de su plaza y la calidez de su gente revelan una herencia cultural viva, reconocida en el mundo por sus hamacas tejidas en telar artesanal con algodón, símbolo de identidad y tradición bolivarense.
Visitar San Jacinto es encontrarse con la música de la gaita, el repique de la tambora y un emporio artesanal que exhibe piezas hechas a mano con saber ancestral. A pocas horas de Cartagena, este municipio invita a sumergirse en su historia, recorrer sus museos, disfrutar de sus festivales y dejarse envolver por un pueblo donde la cultura se vive.
Está a 115 km. de Cartagena de Indias. El municipio se encuentra limitado geográficamente así: por el norte, con San Juan de Nepomuceno; por el sur con El Carmen de Bolívar; por el este con Zambrano y por el oeste con Marialabaja.
Cómo llegar: por vía terrestre tomando la carretera Troncal de Occidente.
Así puedes viajar a Mompox, la tierra de Dios
Mompox, la ciudad museo detenida en el tiempo, es uno de los destinos más fascinantes de Colombia.
Ubicada en el sur del departamento de Bolívar, a orillas del río Magdalena, esta isla ribereña cautiva con su arquitectura colonial, su gastronomía tradicional y una atmósfera de realismo mágico que se respira al recorrer sus calles blancas, templos históricos y atardeceres inolvidables.
Durante la Semana Santa, Mompox se convierte en escenario de una de las celebraciones religiosas más solemnes y antiguas del país, considerada la única marchada de Colombia y una de las más emblemáticas del mundo.
Se puede llegar por vía terrestre desde Cartagena, Barranquilla o Bucaramanga, combinando carretera y cruce fluvial, o por vía aérea al aeropuerto local, lo que facilita asistir a una experiencia espiritual, cultural y patrimonial única en el país.

