Por estos días, Bolívar vuelve a contar su historia desde los territorios, con las manos de quienes construyen arte y con los sabores que han hecho de este un departamento con sello propio e inolvidable.
Dos nuevas rutas turísticas, una en El Carmen de Bolívar y otra en Calamar, han sido creadas como apuestas innovadoras para entender el turismo no solo como una actividad recreativa, sino como un motor real de desarrollo económico, cultural y social.
Este impulso ha llegado de la mano de la Cámara de Comercio de Cartagena (CCC), como parte del fortalecimiento de su estrategia de regionalización con impacto directo en los comerciantes y emprendedores de los municipios del norte y centro de Bolívar.
Durante el lanzamiento de estas nuevas experiencias, Andrea Piña Gómez, presidenta ejecutiva de la CCC, destacó que este proceso nació de una reflexión de las directivas de esta entidad, sobre cómo fortalecer las actividades económicas que ya existen en los territorios. (También te puede interesar: Así funciona el nuevo CISE que busca dinamizar la economía en María La Baja)
Estoy muy contenta y honrada de ver este sueño hecho realidad. Desde la Cámara de Comercio nos preguntábamos cómo podíamos potenciar las actividades económicas presentes en nuestros municipios y cómo acercarnos más a los empresarios locales. Esta estrategia de regionalización busca precisamente estar en el territorio, escucharlos y acompañarlos”.
Andrea Piña, directora de la Cámara de Comercio de Cartagena. .
Las galletas carmeras tienen su propia una ruta turística
En El Carmen, el turismo tiene un sabor delicioso. ‘El Carmen en un bocado’, como han decidido llamarle a esta apuesta, no es solo una ruta gastronómica: es un relato que rescata la historia de las galletas chepacorinas, producto que nació en hornos humildes y hoy es un símbolo de identidad y emprendimiento bolivarense.
Esta experiencia articula a 46 empresarios formalizados —productores, comercializadores y distribuidores— que abren sus puertas en cinco estaciones donde el visitante recorre el origen, la evolución y la creatividad alrededor de estos sabores tradicionales.

Es un recorrido experiencial que parte del legado de doña Josefa Corina, creadora de estas galletas, y va hasta las nuevas versiones glaseadas, rellenas o convertidas en postres. La ruta propone algo más que degustar: invita a hacer. (También te puede interesar: Cámara de Comercio de Cartagena impulsa renovación de matrícula mercantil: beneficios)
El turista puede fabricar sus propias galletas en hornos artesanales, marcarla con sus iniciales y cerrar con una cata sensorial de café que resume el alma carmera.
“Aquí no solo gana quien vende; se activan cadenas productivas completas y personas que nunca pensaron en el turismo hoy encuentran una oportunidad distinta”, explicó Paola López, experta en gestión de destinos turísticos, quien ha acompañado este proceso desde 2025.
En la presentación oficial de esta ruta, en la Escuela de Música de Lucho Bermúdez, se conocieron innovaciones en torno a esta galleta tradicional, como la torta y postres inspirados en la receta clásica de las galletas carmeras. En el evento, además de los emprendedores, participaron autoridades locales y miembros de operadores turísticos.
El impacto es palpable. “Me siento feliz por todo lo aprendido y por el acompañamiento a nuestros emprendimientos”, dijo Jorge Torres Sánchez, beneficiario del proceso. Diana González, panadera artesanal, también destacó que este acompañamiento le permitió ampliar mercados y aumentar ventas, lo que se ha traducido en beneficios para sus familias.

Las ‘Paolas’ y la artesanía de Calamar, nuevas apuestas del turismo en Bolívar
De otro lado, en Calamar, donde el paso del afluente más grande de Colombia ha marcado la vida de sus habitantes, nacen ‘Manos del río’ y ‘Relatos del dique’, dos productos que fortalecen una oferta turística que empezó a tomar forma con la llegada de cruceros turísticos por el Magdalena.
Por una parte, ‘Manos del río’, a cargo de tejedoras tradicionales, es una experiencia de bienestar y artesanía. Con ella, los visitantes conectan con el hacer artesanal a partir de la enea, planta emblemática del territorio, en una suerte de meditación activa que culmina con una pieza hecha por sus propias manos.

‘Relatos del Dique’, por su parte, busca convertir el recorrido en las Paolas (vehículos de triciclo tradicionales para transportes de pasajeros en el municipio) en una experiencia audioguiada, con siete estaciones que narran la relación profunda de Calamar con el agua.
El Canal del Dique, los hidroaviones, el ferrocarril y la cultura anfibia aparecen en un relato, acompañado por los ‘paoleros’, quienes conducen estos vehículos. Una memoria que se escucha y se lleva.
Como parte de esta apuesta, además de las formaciones, las artesanas del municipio recibieron apoyo con insumos y con mostradores para sus productos. De otro lado, 30 ‘paoleros’ recibieron ‘Paolas’ nuevas para desarrollar su trabajo, en un acto que un estuvo marcado por un agradecimiento genuino y emotivo de estos hombres y de estas mujeres hacia la Cámara de Comercio de Cartagena, hacia los operadores turísticos y hacia las autoridades de Calamar.
Antonio Luis Cassiani, paolero desde hace 16 años, lo resume sin rodeos: “Esto va a beneficiar a nuestras familias y ampliará la oferta turística en nuestro municipio”, relató.
Estas rutas cuentan historias, generan oportunidades, fortalecen identidades y proyectan al departamento como un destino auténtico, vivo y con futuro.


