La ruta fluvial del crucero AmaMagdalena cumple su primer año tras convertirse en uno de los proyectos turísticos más ambiciosos de Bolívar. Lo que comenzó como una apuesta por diversificar la oferta del departamento hoy se consolida como un motor de desarrollo que está posicionando nuevos destinos en el mapa internacional.
Operada por la compañía AmaWaterways, esta experiencia recorre el río Magdalena y ha logrado ampliar la mirada del turismo, integrando territorios históricamente menos visibles pero con un alto valor cultural y patrimonial.
En este primer año, ha tenido un gran impacto en municipios como Santa Cruz de Mompox, reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, donde se ha registrado un aumento significativo en la llegada de turistas internacionales. Este flujo ha dinamizado sectores como la hotelería, la gastronomía y el comercio local.

De igual forma, San Basilio de Palenque, considerado un símbolo de resistencia cultural afrodescendiente, ha ganado visibilidad global, consolidándose como un destino auténtico que atrae visitantes interesados en la historia y las tradiciones vivas del Caribe colombiano.
Otros municipios como Calamar también se han sumado a esta dinámica, fortaleciendo encadenamientos productivos que benefician directamente a artesanos, guías turísticos, emprendedores y prestadores de servicios.
Impacto del crucero AmaMagdalena en la economía de Bolívar
El proyecto no solo impulsa el turismo, sino que promueve un modelo de desarrollo incluyente y sostenible. Así lo destacó el gobernador Yamil Arana, quien subrayó que esta iniciativa abre nuevas oportunidades para las comunidades del llamado “Bolívar profundo”.

Según la administración departamental, la estrategia ha permitido articular esfuerzos entre el sector público, privado y las comunidades, garantizando que los beneficios económicos se distribuyan en distintos territorios. Esto se traduce en generación de empleo, fortalecimiento de identidades culturales y mejora en la calidad de vida de los habitantes.
A un año de su lanzamiento, el AmaMagdalena se perfila como un referente de turismo sostenible en Colombia. Su consolidación demuestra que el departamento tiene el potencial de convertirse en un destino global diverso, donde la historia, la cultura y la biodiversidad se integran en una nueva narrativa de desarrollo económico.

