La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) revocó las resoluciones expedidas en 2024 que exigían tramitar una licencia ambiental para el Proyecto de Restauración de Ecosistemas Degradados del Canal del Dique, una decisión que destraba el desarrollo de una de las obras ambientales más importantes del Caribe colombiano.
Mediante la Resolución 002130 del 10 de agosto de 2026, la entidad dejó sin efectos las resoluciones 000322, 000914 y 002544 de 2024, al concluir que el proyecto debe continuar bajo el Plan Hidrosedimentológico como instrumento de manejo ambiental, complementado con medidas adicionales de seguimiento y actualización técnica.
¿Por qué la ANLA cambió su decisión?
La autoridad explicó que la revocatoria directa procede cuando un acto administrativo resulta contrario a la ley, al interés público o genera un agravio injustificado. En este caso, consideró que mantener la exigencia de una nueva licencia ambiental podía retrasar de forma injustificada las acciones de restauración de un ecosistema estratégico para el país.
Según la resolución, el proyecto del Canal del Dique nació en la década de 1990 como una iniciativa de restauración ambiental, orientada a reducir la sedimentación, recuperar la funcionalidad ecológica del sistema hidrosedimentológico y mejorar las condiciones de vida de las comunidades asentadas en su área de influencia. Lea también: Presidente electo De La Espriella anunció que reactivará las obras en el canal del Dique
La ANLA también sostuvo que el cambio climático, el aumento de eventos hidrometeorológicos extremos y la degradación acumulada durante décadas hacen necesario fortalecer el instrumento ambiental existente, en lugar de reiniciar todo el procedimiento de licenciamiento.
Canal del Dique: un proyecto con casi 30 años de historia
La resolución reconstruye el largo recorrido administrativo del Canal del Dique, desde las primeras intervenciones sobre el sistema fluvial hasta los estudios técnicos desarrollados por Cormagdalena y las actuaciones posteriores de la ANLA.
Entre los antecedentes más relevantes se destacan:
- La formulación del Plan de Restauración Ambiental exigido desde 1997.
- La adopción de la alternativa hidrosedimentológica con compuertas y angostamientos.
- La ruptura del dique durante el fenómeno de La Niña en 2010, que afectó a más de 25.000 personas.
- La suscripción del contrato APP para la restauración del Canal del Dique en 2022.
Todo este proceso llevó a que en 2024 la ANLA negara la cesión del instrumento ambiental y exigiera un Estudio de Impacto Ambiental para obtener licencia, decisión que ahora queda revocada. Le puede interesar: ANI responde a los rumores: así va realmente el proyecto Canal del Dique
¿Qué ordena la nueva resolución de la ANLA?
Aunque elimina las decisiones de 2024, la ANLA no autoriza un desarrollo sin controles. La resolución mantiene el proyecto sujeto a un conjunto de obligaciones técnicas y ambientales, entre ellas:
- Actualizar la información ambiental conforme a la Metodología General para la Elaboración y Presentación de Estudios Ambientales (MGEPEA).
- Incorporar información reciente sobre ecosistemas, biodiversidad y dinámica hidrosedimentológica.
- Fortalecer los programas de monitoreo, seguimiento y control durante la ejecución de las obras.
- Mantener la coordinación con las autoridades ambientales y territoriales del área de influencia.
Un giro para el futuro del Canal del Dique
La ANLA concluye que el Canal del Dique constituye uno de los sistemas hidrológicos y ecológicos más relevantes del Caribe colombiano y que su restauración responde tanto a la protección ambiental como a la adaptación frente al cambio climático.
Con esta decisión, el Gobierno destraba administrativamente un proyecto considerado prioritario para recuperar más de 300.000 hectáreas de ecosistemas asociados al Canal del Dique y reducir los impactos ambientales acumulados durante décadas.
