Bolívar

Docente de San Pablo: "No es la primera vez que me amenazan"

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SOFÍA FLÓREZ
05 JUL 2018 - 12:00 AM

Cuando el pasado 8 de marzo Deyanira Ballestas llegó a la Institución Educativa Técnica Agropecuaria y Comercial del municipio de San Pablo, en el sur de Bolívar, para cumplir con su vocación de docente, jamás se imaginó que meses más tarde huiría despavorida en busca de protección, tras recibir una llamada en donde el comandante de un grupo paramilitar, quien se identificó como Carlos Mario, la amenazaba de muerte.

Días de angustia

Todo comenzó el 19 de junio cuando Deyanira contestó el teléfono y una voz desafiante le advirtió que necesitaba darle un comunicado urgente y que debía manejarlo con absoluta reserva.

Sin titubear la profesora contestó al sujeto: “De acuerdo a su expresión lo sentiría como una amenaza y no entiendo porqué”.

El sujeto ofuscado le advierte: “Hágame un favor, coja sus cositas y se me va de la región, porque yo aquí no vengo a que usted me diga cómo tengo que hacer las cosas”,  y  finalmente le asegura que podría ser asesinada si se resiste a dejar su cargo e irse.

En medio de su miedo y desesperación, Deyanira logró grabar la llamada y se atrevió a interponer una denuncia ante las respectivas autoridades, desde entonces ha tenido que ingeniárselas para preservar su vida y salir ilesa de esta situación que cada día es más común en la región.

“Han sido días de angustia, de encierro, porque no podía  ni asomar  la cabeza a la puerta de solo pensar que me podían  matar, tenía que esperar que alguno de mis alumnos llegara y me gritara desde la puerta: “Profe soy yo, ábrame”, o  que mis compañeras me llevaran de comer”, aseguró la docente amenazada.

No es la primera vez

Pero esta no es la primera vez que Deyanira es víctima de una situación similar, hace un año cuando trabajaba en el corregimiento de Buenavista, jurisdicción de Santa Rosa del sur, recibió varias intimidaciones, en esa ocasión todo indicaba que algunas personas no toleraban su liderazgo y labor social.

“Cuando estuve en Buenavista me amenazaron, eso fue en mayo del año pasado, cuando estábamos en el paro de profesores, yo siempre he sido muy activa y lidero proyectos, creo que por eso me amenazaban y por eso  pedí el traslado y me fui de Buenavista a Santa Rosa del sur”.

Ya en Santa Rosa la calma parecía retornar a su vida, sin embargo en marzo de este año fue trasladada a San Pablo para suplir una vacante, y tres meses después la intranquilidad volvió a tocar su puerta.

“Realmente desconozco  porqué me amenazan, primeramente yo no conozco a nadie en San Pablo, yo llegue fue a dar clases a un colegio, de pronto puede ser que haya cierto celo profesional o no sé qué más pueda ser, eso es lo único que se me ocurre”.

Hay más amenazados

“Esto no me sucedió solo a mí, hay más personas que reciben amenazas, yo no conozco muy a fondo  pero sé que algunos otros docentes también reciben amenazas”, aseguró Ballestas.

Por su parte, el gobernador de Bolívar Dumek Turbay aseguró que el sur de Bolívar es víctima de minería ilegal y narcotráfico, liderado por grupos criminales que no ven con buenos ojos los liderazgos activos y positivos como el de esta docente,  por eso emitió la solicitud expresa para que las autoridades den con el paradero de los responsables de las amenazas. 

“Lo primero es proteger la vida de la docente”

Desde que se puso en evidencia la situación de intimidación que vive la  docente, la Gobernación de Bolívar puso en marcha el respectivo acompañamiento para salvaguardar su vida y sus derechos laborales.

“Efectivamente se confirmó que la docente es amenazada y se hizo el traslado a otra región del país en virtud de esa amenaza, le hemos brindado todo nuestro acompañamiento y le solicitamos el respaldo necesario a la Fuerza Pública, que ya le asignó un cuadrante de protección a través de la Policía Nacional. La Unidad Nacional de Protección (UNP) también fue notificada, de manera urgente, sobre este caso”, afirmó el gobernador de Bolívar.

Ya está fuera del departamento

Hace 5 días la docente de 59 años oriunda de la capital del país, abandonó el territorio custodiada por una comitiva policial encargada de su custodia y algunos familiares que llegaron hasta San Pablo para velar por su vida.

“No había salido porque tenía miedo, yo estaba sola allá, pero afortunadamente me han prestado el apoyo y ahora estoy con mi familia”, declaró la afectada, que por su seguridad no mencionó el lugar en el que reside actualmente.

Deyanira Ballestas llegó a San Pablo en marzo para cubrir una vacante docente Archivo.

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