Daniel Monterrosa, un humilde cordobés que nunca ha viajado más allá de la capital del Departamento, llegará a Estados Unidos a demostrar su vocación como líder.
El estudiante del Sena concursó con 100 más de la misma institución en la Convocatoria Nacional de Voluntariado Partners of the Americas y fue escogido para viajar dentro de dos meses al país del norte para dar a conocer sus cualidades de líder.
Solo bastó una entrevista por internet para que los organizadores del premio creado en 1964 para mejorar la calidad de vida en comunidades de América Latina decidieran que el menor de cuatro hermanos, con quienes reside en la vereda La Vaqueta, jurisdicción de Pueblo Nuevo, Córdoba, pudiera hacer realidad un sueño que jamás había imaginado.
El joven estudiante nunca ha salido de Córdoba pero su formación como emprendedor en Producción y comercialización de huevos de gallina a través del programa Jóvenes Rurales Emprendedores del Centro de Comercio, Industria y Turismo de Córdoba le permitió mostrar una faceta que interesó a los del país del norte.
Su viaje será el próximo mes de julio y estará en varias ciudades entre ellas Washington y Chicago con el fin de capacitarse en temas ambientales y habilidades blandas como liderazgo y emprendimiento.
Su historia en este mundo del negocio avícola se inició casi como una premonición divina.
Un día cualquiera caminaba por los tranquilos y verdes caminos de la vereda La Vaqueta cuando a lo lejos observó que un carro transportador de pollo había dejado caer 10 de ellos de manera accidental. Daniel los recogió, alcanzó al conductor del vehículo y se los devolvió. El conductor en un gesto de agradecimiento le regaló 5 pollos.
“Ese muchacho desde pequeño fue muy juicioso. Nosotros somos una familia cristiana que siempre ha sido de buen camino. Daniel no es callejero, ni anda con malas juntillas y le gusta colaborar aquí en la casa. Yo lo enseñé a trabajar en el campo desde pequeño, desde muy pequeño, la mamá cogía rabia conmigo y todo porque estaba muy pequeño, pero fíjese, el muchacho salió emprendedor. Yo antes tenía un negocio de pollos, pero lo dejé. Y él lo retomó con unos cinco pollitos que le dieron”, indicó Luis Manuel Monterrosa Arrieta, el padre.
Daniel empezó su negocio en serio y con las ganancias obtenidas con los cinco primeros pollos, compró 10 más y así fue creciendo el negocio hasta el punto que antes de matar un solo animal ya sabía cuánto le dejaría de rentabilidad.
Hoy en día tiene 300 pollos de engorde que son criados en un galpón que heredó de su padre y los cuales comercializa en la cabecera municipal de Pueblo Nuevo.
Su trabajo lo ha convertido en un joven rural emprendedor que con la ayuda de la Unidad de Emprendimiento del Sena de Córdoba, logró proyectar su idea de negocio y organizarla de tal manera que hoy día aporta a la economía y desarrollo económico de su núcleo familiar.
Además de eso, Daniel se conecta a internet todas las noches desde su casa, para atender su carrera profesional de Ingeniería Ambiental, la cual cursa de forma virtual en el Politécnico Grancolombiano.
