El mencionado organismo señala que la pobreza en Montería se redujo en 13,9 puntos, muy por encima de ciudades como Valledupar, donde el porcentaje fue de 4,4, y de Quibdó, con 3,7%, cifras que muestran una lucha significativa por salir de los extremos de pobreza que se viven en la capital cordobesa.
Aunque para muchos monterianos estas cifras no muestran la realidad de lo que vive su gente, para el alcalde Carlos Eduardo Correa es el resultado del esfuerzo de varios años que han logrado transformar a la ciudad, generar empleo y satisfacer en mayor nivel el índice de necesidades básicas de la comunidad.
El mandatario agregó que con el paso de los años, Montería sigue demostrando que es una de las ciudades con mayor proyección y sus importantes adelantos la posicionan como una de las que más avanza en el país. En el último año pasó de estar en la posición 13, como la ciudad más pobre, a la casilla 9 y ahora se registró una nueva y significativa reducción de los índices de pobreza.
Correa considera que dos de los argumentos para que Montería ya no aparezca en el último lugar en materia de pobreza son la construcción del alcantarillado, lo que ha permitido mejorar el nivel de vida de los habitantes y la construcción de numerosos planes de viviendas con los que se ha puesto fin a los tugurios y cinturones de miseria en que se habían convertido algunas zonas de Montería, especialmente las receptoras de desplazados por la violencia en los campos.
Agregó que los servicios públicos marcan mucho en este indicador. “Pasamos del 53 por ciento en 2012 al 86 por ciento en la zona urbana de Montería y vamos por el 100 por ciento de aquí al próximo año. El otro tema es vivienda, en los últimos 15 años se construyeron 800 viviendas y estos tres años hemos construido y entregado 5.700”, afirmó el mandatario.
Manifestó que gran parte de esas viviendas fueron destinadas a población desplazada que ha llegado a Montería, muchas de ellas estaban en pobreza extrema y viviendo en zonas de alto riesgo, sin servicios públicos y ni condiciones mínimas.
“El hecho de poder tener acceso a esos servicios básicos empieza a cambiar una tendencia importante en Montería. Reducir en un año casi 15 puntos de pobreza monetaria es un logro supremamente importante y va acompañado también de la tasa de desempleo de 6,9% en Montería, que fue la primera en este trimestre, especialmente jalonado por la construcción y el sector servicios”, dijo finalmente Carlos Correa.
