El exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, indicó que no está huyendo de la justicia, como se ha rumorado en el país, y que efectivamente viajó a Washington desde el pasado 23 de abril, pero lo hizo con el fin de atender asuntos médicos.
Su viaje generó suspicacia toda vez que se conoció un día después que la Fiscalía General de la Nación le imputará 20 cargos, por malos manejos de los recursos durante su administración.
“Quiero aclarar que no estoy prófugo, ni huyendo, quiero decirle que ante la citación que me ha hecho la Fiscalía de diligencia de imputación voy a comparecer y le daré la cara a la Fiscalía y al Tribunal de Bogotá, no solo en esa audiencia, sino a lo largo de todo el proceso”, dijo el exmandatario, aduciendo que no está evadiendo el requerimiento judicial.
Como se recordará, la audiencia en el Tribunal de Bogotá estaba programada para este jueves 11 de mayo, pero con antelación su defensa solicitó el aplazamiento de la misma, debido a que el abogado Óscar Julián Guerrero Peralta tiene un evento académico en España.
El mismo fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, anunció en su reciente visita a Montería que le imputará 20 cargos como presunto responsable de las anomalías detectadas en el manejo de los recursos de regalías, concretamente del área de ciencia y tecnología.
Lyons deberá responder por concierto para delinquir, seis casos de celebración indebida de contratos, seis más por la celebración de contratos sin cumplimiento de requisitos legales, otros cinco por peculado por apropiación, falsedad en documento público y falsedad en documento privado.
El jefe del organismo investigador sostuvo que Lyons estaría implicado en malos manejos de recursos cercanos a los 10 mil millones de pesos, los cuales habrían sido desviados a través de convenios celebrados con entidades sin ánimo de lucro durante los años 2012 y 2015, en los que estuvo al frente de la administración departamental.
