Varios tiros en la puerta de la casa del médico Fabio Otero, exalcalde de Tierralta, generaron pánico en el barrio 20 de Julio de ese municipio del alto Sinú. Al salir se dieron cuenta que también habían dejado una corona fúnebre.
El ginecólogo indicó que desconoce los móviles del ataque, pero de inmediato instauró la denuncia formal ante la Fiscalía, de tal forma que se inicien las investigaciones correspondientes y se identifique a los autores de la amenaza.
Junto al arreglo floral había una nota hecha a mano en la cual se mencionaba a dos de los exalcaldes de la localidad que han sido asesinados, al parecer por grupos al margen de la ley. En la nota decía: “1 Edinson Salcedo, 2 Héctor Acosta, 3 Mauricio Otero y ahora sigues tú perro HP” .
Como se recordará, el exalcalde Edinson Salcedo fue asesinado el 20 de mayo de 1996. Había sido mandatario entre los años 1995 y 1997 y para el período siguiente apoyó a Marciano Argel, involucrado en el Pacto de Ralito, y quien le ganó las elecciones a Aníbal Ortiz.
El segundo en su orden fue el exalcalde Héctor Acosta Pacheco, quien gobernó a Tierralta entre 1998 y el 2000. Fue asesinado el 20 de febrero del 2001, cuando aún no se habían cumplido los dos meses de haber dejado el cargo. En el ataque también murió su esposa, Leticia Monterrosa, quien estaba en embarazo.
Según la Red Nacional de Iniciativas por la Paz, Redepaz, al reiniciar su versión libre ante un fiscal de la Unidad de Justicia y Paz, el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso confesó su responsabilidad en el asesinato de Acosta.
Con relación a Otero se podría decir que terminó su mandato envuelto en un escándalo nacional por el crimen de la líder social María del Pilar Hurtado, la mujer del chatarrero, asesinada delante de su hijo menor en un barrio de invasión de Tierralta.
Como se recordará la Procuraduría ordenó la suspensión por tres meses dentro de una investigación disciplinaria por presuntas irregularidades en el control del orden público, que estarían relacionadas con la invasión de unos lotes, de propiedad de la familia de Otero, y que habrían derivado en el homicidio de la líder social.
Las autoridades están adelantando las investigaciones con relación a las amenazas del exmandatario y tomando las medidas de protección necesarias, pues para nadie es un secreto que Tierralta siempre ha sido un fortín de los grupos al margen de la ley.
