Córdoba


Amenazan a cuatro periodistas de Córdoba

La Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, pidió proteger a los comunicadores Rafael Gómez, Édgar Astudillo, Organis Cuadrado y Rafael Moreno.

NIDIA SERRANO M.

23 de junio de 2021 02:13 PM

Cuatro periodistas de Córdoba recibieron amenazas, al parecer por miembros de grupos al margen de la ley que operan en esta sección del país. Se trata de Rafael Gómez, Édgar Astudillo, Organis Cuadrado y Rafael Moreno.

La denuncia la hizo la Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, organismo que hace un llamado urgente a las autoridades locales y nacionales para que protejan a los periodistas e inicien las investigaciones necesarias para dar con los responsables.

Señaló que en las últimas horas, a través de un panfleto que se atribuyen las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, amenazaron de muerte a ocho personas, entre ellos los periodistas Astudillo y Gómez, quienes han estado cubriendo para el diario y la cadena radial La Piragua el accionar de grupos armados ilegales y el manejo irregular de dineros públicos en los municipios de Montelíbano, Tierralta y Puerto Libertador.

Por otra parte, Rafael Moreno y Organis Cuadrado, periodistas de Voces de Córdoba, también le reportaron a la FLIP haber recibido amenazas en los últimos días. Moreno informó que el 17 de junio en Puerto Libertador un hombre desconocido se le acercó, mientras almorzaba, y le dijo que habían dado la orden de asesinarlo. El reportero días atrás había publicado información sobre el asesinato de un joven en el municipio.

Así mismo Cuadrado reportó que el pasado 13 de junio fue intimidado por un hombre en el municipio de Montelíbano, quien le dijo que “se la iba a pagar”. El comunicador ha estado publicando notas periodísticas en las que denuncia irregularidades en la gestión de un exalcalde de Puerto Libertador.

"Córdoba es un departamento con presencia histórica de grupos armados, y, actualmente, la situación de seguridad resulta alarmante sobre todo en los municipios de la subregión del Alto Sinú y San Jorge, en donde hay una fuerte presencia de grupos al margen de la ley. En este contexto, genera preocupación que la situación de riesgo de los reporteros puedan estar relacionadas directamente con las denuncias sobre orden público, corrupción y organizaciones criminales", señaló la fundación en su comunicado.

Reiteró que estas amenazas contra la prensa generan un ambiente de miedo y silencio en los y las periodistas del departamento de Córdoba, afectando así el flujo de información en la zona sobre temas que impactan a la comunidad.

"La FLIP le solicita a la Unidad Nacional de Protección (UNP) que implemente y refuerce por trámite de emergencia las medidas de seguridad necesarias para garantizar la vida de los cuatro periodistas. Así mismo, la Fundación le solicita a la Fiscalía General de la Nación que inicie diligentemente la investigación de estos hechos con el fin de que se sancione a los responsables y así evitar agresiones futuras", señalan los directivos de la agremiación que defiende la libertad de prensa.

Insisten en que es necesario que tanto UNP como Fiscalía se articulen con la Defensoría del Pueblo, las Gobernación de Córdoba y las alcaldías de Puerto Libertador y Montelíbano para evaluar el contexto de violencia que hay en la región y las vulnerabilidades y factores de riesgo de la prensa en esta región, pues es importante para determinar el nivel de riesgo de los periodistas e implementar las medidas que sean más eficientes para salvaguardar su vida y su integridad.

Por su parte, el periodista Edgar Astudillo dijo que además del panfleto que mandaron a su oficina, también el pasado jueves 13 de mayo, en horas de la mañana, recibió una llamada de un desconocido, que le advirtió que no celebraría más sus 50 años de trabajo periodístico.

"Me dijeron que no iban a permitir que yo le siguiera haciendo propaganda a los politiqueros que viven criticando al gobierno y haciéndole daño al país. Agregó que ya me habían perdonado mucho y que me callara, o fuera a joder a otra parte. Después lanzó toda clase de insultos y agravios que no escuché. También ese día recibí un mensaje en el que el remitente me advirtió que estoy sentenciado a muerte", indicó el veterano periodista payanés, quien lleva una larga trayectoria en Córdoba.

"Aspiro a morir de viejo y no acribillado por las balas de la violencia narco-paramilitar. He sido un luchador por la vida, la paz y la democracia, y en esta causa, espero morir con la bendición y el perdón de Dios, mi eterno protector y sostén de vida", dijo finalmente.

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