La Superintendencia de Sociedades conminó a los miembros de la junta directiva de la Cámara de Comercio de Montería a que hagan una nueva elección del presidente de la entidad, aduciendo que el proceso para la escogencia de Sandra Sierra Buelvas no cumplió con los requisitos establecidos.
La abogada, especialista en Derecho Administrativo, quien reemplazó, desde el pasado mes de febrero, al saliente presidente Félix Manzur, hoy jubilado, podrá someterse al proceso, teniendo en cuenta su experiencia, toda vez que se desempeño como subdirectora jurídica y de registros públicos y subdirectora de asuntos corporativos desde hace 11 años.
El director de Supervisión de las Cámaras de Comercio de la Superintendencia, Jaime Aparicio Galavis Ramírez, respondió a un requerimiento hecho por dos de los miembros de la junta directiva, Jairo Díaz Sierra y Adriana Cotes, en el cual manifestaban su inconformidad porque la elección de la nueva funcionaria se hizo a dedo.
"La Junta Directiva deberá llevar a cabo un proceso de selección objetivo para la designación del nuevo presidente ejecutivo de esa entidad. Adicionalmente, en virtud de que no existe un procedimiento para la selección de los funcionarios de la Cámara de Comercio, considerando que el Código de Ética fue expedido en el año 2017, también es de suma urgencia que diseñe un proceso de selección en el que se establezcan criterios objetivos para la escogencia de los empleados de la Cámara de Comercio de Montería", señala el fallo de la Superintendencia.
El funcionario insistió en que en el artículo 36 del Código de Ética, aprobado por la junta directiva, se establece de manera clara que todos los empleados de la Cámara de Comercio de Montería deberán ser designados como resultado de procesos de selección objetiva entre candidatos que cumplan con el perfil del cargo correspondiente.
"En concordancia con lo anterior, el presidente ejecutivo es el empleado más importante de la Cámara de Comercio, pues es quien conduce la entidad a través de su labor gerencial y administra los recursos públicos, y, por lo tanto, debe tener las más altas calidades para ejercer el cargo de manera adecuada", señala el mismo concepto.
Por su parte, el presidente de la junta directiva, Jorge Doria, indicó que esa designación cumplió con los requisitos de forma y fondo y que, aunque el artículo 28 de los Estatutos establece la facultad de contratar una firma especializada en la selección del presidente ejecutivo, esto no es imperativo.
Aseguró además que a la fecha, la junta directiva no ha establecido un proceso de selección objetiva para el nombramiento de empleados y funcionarios que cuente con un cronograma, puntajes y criterios.
Ante esa premisa, la Súper respondió que en virtud de que no existe un procedimiento para la selección de los funcionarios de la Cámara de Comercio, considerando que el Código de Ética fue expedido en el año 2017, también es de suma urgencia que la junta directiva diseñe un proceso de selección en el que se establezcan criterios objetivos para la escogencia de los empleados.
Finalmente, dijo que se reitera que las juntas directivas de las cámaras de comercio del país cumplen un rol fundamental en su región, y, por lo tanto, es necesario que estos órganos implementen buenas prácticas de gobierno corporativo. "Sin duda, la adopción de estas prácticas permitirá que la Cámara de Comercio de Montería cumpla el papel tan importante que el legislador le atribuyó frente a los comerciantes y el desarrollo económico de su región".
