En los meses de noviembre y diciembre la preocupación de los habitantes de los municipios del Atlántico ribereños al río Magdalena era que se podían inundar debido al aumento del caudal, pero la que tienen ahora es todo lo contrario: están preocupados porque el nivel ha bajado tanto que se prevé una gran sequía.
“En estos primeros días de enero el río presenta una situación de sequía en los municipios y veredas ribereños de nuestro departamento”, dijo Candelaria Hernández, subsecretaria de Gestión de Riesgo del Atlántico.
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La funcionaria manifestó que el descenso del caudal viene bajando de manera precipitada y hasta dos centímetros diarios se han presentado en los últimos días.
“Ayer martes la cota estaba en 6.48 metros y está disminuyendo de manera constante, de hasta dos centímetros diarios. Y por ello se prevé una sequía en aquellos municipios y veredas donde no hay agua potable”, anotó Hernández.
Indicó que, para contrarrestar y amainar esta situación, desde la Gobernación del Atlántico se está coordinando con los diferentes Cuerpos de Bomberos de los municipios el suministro de agua potable con carro tanques en aquellas poblaciones que lo requieran y necesiten.
También hizo un llamado a los alcaldes de los municipios del Departamento para que realicen campañas en sus poblaciones encaminadas a la prevención de incendios forestales, como lo ha solicitado el Ideam para Región Caribe por la temporada de sequía se vive en este momento en la Costa Atlántica.
