Mientras los familiares del odontólogo corozalero Henry Aguirre Sanabria, le dan gracias a Dios porque le cuidó la vida en el terremoto de Ecuador, los seres amados del joven Fader Ruiz, le piden que este aparezca.
Y es que del joven de 24 años de edad, oriundo del municipio de San Antonio de Palmito y quien reside en uno de los sectores más afectados por el terremoto de Ecuador, sus familiares no saben nada desde la noche del pasado 16 de abril, cuando ocurrió la tragedia. Con angustia, Helmer Ruiz, padre del muchacho, cuenta que el día del sismo, su hijo hablaba vía telefónica con su madre y de repente la llamada se cortó y desde ese momento esta no se pudo comunicar más con su ser amado.
Fader, desde que se marchó hace un año al vecino país en búsqueda de un mejor futuro para su vida, se dedicó juiciosamente a la venta de verduras en una plaza de mercado, pero ahora no se sabe absolutamente nada de su paradero.
Por su parte, el corozalero que reside en Ecuador hace más de 20 años, no para de dar gracias porque él como su esposa y sus dos hijos, se salvaron, pues en el momento del terremoto ellos no se encontraban en casa, en ese instante del terremoto de 7.8 grados, los cuatro se dirigían a su vivienda, la cual quedó totalmente destruida.
El terremoto de Ecuador, el más fuerte que el vecino país ha sufrido y que afectó grandemente las localidades de Manabí, Manta, Portoviejo y Pedernales, ha dejado hasta el momento más de 655 personas muertas y casi 50 desaparecidos.

