Sucre


Disturbios en la Zona Norte de Sincelejo por falta de comida

Aduciendo tener hambre y carecer de alimentos, los habitantes de los barrios Los Rosales y Villa Ángela protagonizaron desordenes en la Zona Norte de Sincelejo.

EL UNIVERSAL

14 de abril de 2020 07:26 PM

Moradores de los barrios Los Rosales y Villa Ángela protagonizaron disturbios la tarde de este martes en la Zona Norte de Sincelejo, tras protestar por falta comida en sus casas, en medio de la actual emergencia sanitaria.

Cuando eran las 3:30 de la tarde, docenas de personas habitantes en dichas comunidades se trasladaron hasta la calle principal con banderas de Colombia y quemaron llantas para así lograr ser escuchados por el Gobierno local.

Al mismo tiempo, varios hombres armados con piedras intentaron entrar y saquear un supermercado de cadena en busca de alimentos, obligando a las familias que residen en los alrededores a esconderse en sus residencias.

Lo anterior produjo la reacción del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía Nacional, el cual lanzó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, logrando capturar a varios de los revoltosos.

De acuerdo con los protestantes, luego de más de dos semanas de confinamiento y actividad económica, ya no tienen alimentos para encarar el presente aislamiento obligatorio, por ello se fueron a las vías de hecho.

Ya situaciones como estas se han registrado en otros sectores de la capital sucreña, pese a las ayudas humanitarias que la Alcaldía de Sincelejo, en desarrollo a su “Operación Isaías 26-20”, ha distribuido en las zonas urbanas y rural.

Una vez caldeados los ánimos, al lugar igualmente se hizo presente el alcalde de Sincelejo, Andrés Gómez, quien manifestó que se están haciendo esfuerzos presupuestales para atender a las familias de estratos 1 y 2 que aun no han recibido la ayuda humanitaria y pidió un compás de espera y cordura.

Cabe resaltar que un ciudadano identificado como Elkin Muñoz denunció que un miembro del ESMAD, a quien dijo tener identificado, le pegó dos golpes en la cara sin tener nada que ver con los disturbios.

Muñoz asegura que regresaba de la tienda, cuando el uniformado lo interceptó y tras observarlo como vándalo lo agredió afectándole su oído izquierdo. El ciudadano pidió al alcalde que lo enviara a una clínica para que le revisaran, pero este le contestó que se fuera para su casa.