Sucre


La seño Lina, una mujer ‘casada’ con la cultura afro

La docente de 67 años de edad, enamorada de su etnia afro, hoy es embajadora de San Onofre de Torobé en Canadá.

EDITH QUIROZ

01 de octubre de 2022 01:12 PM

Hablar de la seño Lina, como se le conoce cariñosamente en San Onofre y ya hasta a nivel internacional, es transportarse a la inagotable alegría, extensa cultura, apasionantes tradiciones y rica gastronomía de los afrodescendientes.

Lina Marquesa Rodríguez Meléndez es una docente que ha dedicado toda su vida a su etnia afro, con el objetivo de que se le dé a esta el sitial que le corresponde, más allá de sus propias fronteras.

Esta sanonofrina, de 67 años de edad, ha tenido como proyecto de vida servir a su tierra y a sus coterráneos; no se casó ni tuvo hijos, pero tiene la satisfacción de que ha sido su mejor decisión: “yo me enamoré de la cultura tanto, que hice de la cultura afro mi proyecto de vida”, expresó.

Desde que se decidió por la docencia, se propuso investigar sobre su etnia y no ha parado. Lleva 48 años en ello. Primero, como autoreconocimiento; luego, como herramienta de resistencia, y recientemente, como constructora de paz.

Son décadas de arduo trabajo que han dado sus frutos. No en vano ha educado a muchos sanonofrinos, quienes hoy se sienten orgullosos, de su incansable entrega y de que les lleve a las aulas de clases enseñanzas de cómo preservar la cultura afro.

“Los juegos tradicionales, la oralidad, es una de las herencias más importante que tenemos y lo estamos transmitiendo a las nuevas generaciones para poderlas preservar”, dice con gran entusiasmo.

Ella es una mujer que no se cansa de luchar y aportar, formando semilleros culturales de niños y niñas, a quienes busca dejar su legado.

También es la voz de aquellas mujeres que tienen un conocimiento innato y realizan actividades poco visibilizadas, entre estas, cantadoras, sabedoras, cocineras.

Su trayectoria ha sido larga. Su vida es un recorrido interminable en el que explora todos los rincones de la cultura afro, uno de ellos, muy apasionante y que tiene un gran legado, este es la comida, que no solo significa el contar con buenos sabores, sino un aporte a través del cual se puede lograr unir al pueblo y mantener la paz.

Y es que una investigación que realizó a partir de la violencia que se vivió en San Onofre, le permitió a la seño Lina conocer cómo los abuelos sanonofrinos solucionaban sus problemas de convivencia.

Se encontró con que estos organizaban y preparaban un sancocho en donde cada persona llevaba un ingrediente que podía ser cualquier tipo de carnes, tubérculos, verduras, entre otros, y mientras cocinaban iban resolviendo sus conflictos.

También descubrió que el sancocho tradicional es una herencia de los afros esclavizados. La comida que les sobraba en las grandes haciendas de sus amos, la guardaban, y cuando se reunían preparaban todos esos alimentos.

Esta enseñanza hoy está convertida en una propuesta gastronómica de gran valor denominada el “Sancocho Sanador”, con la cual vienen proyectando la riqueza de la comida típica de San Onofre, que ya han dado a conocer en otras ciudades de Colombia.

Nuestro sancocho, herencia cultural afro, ha permitido que sea una herramienta para construir paz”.

La seño Lina.

Todo lo anterior llevó a la docente sanonofrina a ser parte, desde el año anterior, del Proyecto de Formación Crece Mujer y la Escuela de Empresarios de Quebec, Canadá.

Es así como a través de la Asociación Asoafro de San Onofre, impulsa la “Cocina Taller de Comidas Ancestrales Afro”, que busca que las sabedoras transmitan su conocimiento a las más jóvenes, para que apropien esos sabores y saberes gastronómicos, conozcan la historia de los platos típicos de la región, desarrollen emprendimientos y generen ingresos.

Su dedicación y entrega en el proyecto la hizo merecedora de un cupo en la misión de mujeres empresarias sucreñas que desde este sábado están en Quebec, Canadá, compartiendo sus experiencias con empresarios y emprendedores de otras latitudes.

Hoy, la seño Lina es embajadora en Canadá, de su tierra natal, San Onofre de Torobé, en donde con orgullo muestra por estos días, la cultura afro y el “Sancocho Sanador”.

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