Aunque pareciera que todos amamos recibir buenas noticias y dinero existen personas que les tienen miedo, y no se trata de un temor leve ni burlesco, sino de uno tan excesivo e irracional que desarrollan fobias.
Se le conoce como eufobia al miedo a las buenas noticias y crometofobia es el miedo al dinero. Estas dos fobias son tan raras y reales como el miedo a las suegras (penterafobia), el casi impronunciable miedo al número 666 (hexakosioihexekontahexafobia), nos recuerda una reciente publicación de la cuenta de Instagram de Diccionario VIP.
Te puede interesar:
Vacunación en adultos mayores: estas son la enfermedades que previene
Como estas, existen más de 470 con sus nombres y sus causas, y te sorprendería lo raras que pueden llegar a ser algunas. Lea: ¿Sufres por alguna fobia?: existen más de 470 tipos y sí tienen cura
Existe la fobia a los botones (koumpounofobia), por lo que se opta por ropa con cierres o sin ningún tipo de adorno; al ombligo (omfalofobia), con miedo a ver o tocar tu propio ombligo o el de los demás; a la penetración (coitofobia), por la que una persona rechaza cualquier encuentro sexual; y así una cientos de miedos que requieren ayuda psiquiátrica.
Entre estos, a bañarse (ablutofobia), a los hombres (androfobia), a la baba (blenofobia), a los espacios cerrados (claustrofobia), a los espejos (catoptrofobia), a las escaleras (climacofobia), a las multitudes (demofobia), a la sangre (hemofobia), al polvo (koniofobia) y a parir (lockiofobia).
Pero además, a los felinos (felinofobia), a las abejas (melissofobia), a los hospitales (nosocomefobia), a engordar (obesofobia), a ser observado (opthalmofobia), al hielo (pagofobia), a tener arrugas (rhytifobia), a las sombras (sciafobia), a los patrones repetitivos de agujeros pequeños (tripofobia), ¡e incluso a sentarse (kathisofobia)! Lea: ¿Le teme a los objetos grandes? Tal vez sufra de megalofobia
La buena noticia es que si padeces una fobia, por más rara que sea, tiene tratamiento y muy buen pronóstico. Esto suele ser desconocido porque la mayoría de las personas que las tienen no consultan. “Y no consultan por dos motivos: el primero, porque les da vergüenza; y el segundo, porque no saben que esto tiene cura”, advirtió Alex González Grau, psiquiatra y psicoterapeuta con más de 20 años de experiencia clínica, en una consulta con El Universal.
Destaca que “una persona con una fobia que reciba un tratamiento conductual va a mejorar en la gran mayoría de los casos. Es un trabajo que se hace con base en tareas que le asigna el terapeuta. O sea, que ni siquiera debe ir frecuentemente a consulta, ni son tratamientos muy largos”. Así, en meses, o semanas, tu fobia puede ser corregida.