En el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud, el 5 por ciento de los adultos padece depresión, una enfermedad que afecta más a las mujeres que a los hombres.
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, que se conmemora este 13 de enero, te compartimos los seis mitos más frecuentes. Lea: La salud mental de Colombia no está nada bien
1. Estar deprimido es un sinónimo de estar triste: hay que entender que hay una diferencia significativa entre estar triste y sufrir depresión, ya que la tristeza es una emoción o síntoma, mientras que la depresión es un trastorno mental que engloba una serie de síntomas que afectan de manera considerable en la vida del paciente que la padece.
Te puede interesar:
Vacunación en adultos mayores: estas son la enfermedades que previene
2. La gente con recursos es más propensa a sufrir depresión: puede afectar a cualquier persona, de cualquier procedencia, nivel económico y en cualquier edad.
3. La depresión es una cuestión de actitud o voluntad: la depresión es el resultado de diversas interacciones complejas entre variables biológicas, sociales y psicológicas que incapacitan al paciente a llevar una vida normal, bloqueando sus capacidades y competencias para sobreponerse de manera voluntaria. Lea: Depresión: ¿sabes cómo se siente realmente y cuándo buscar ayuda?
4. La depresión es para toda la vida: la duración de un episodio depresivo puede variar en función de diversas variables, pudiendo durar meses o incluso años.
5. La depresión se puede fingir: los criterios diagnósticos que encajan con un criterio de depresión es muy complejo de fingir, y no hay que olvidar el enorme sufrimiento que produce en la persona que la padece.
6. No requiere de tratamiento: para lograr una mejora en el paciente es necesario un adecuado diagnóstico y tratamiento para mejorar el pronóstico y la evolución.
Estas son algunas recomendaciones del Colegio de la Psicología de Madrid.
- Mantener un estilo de vida saludable.
- Procurar mantener el contacto social.
- Practicar alguna actividad física de manera regular, preferiblemente al aire libre, y en contacto con otras personas.
- Realizar actividades de ocio y disfrute.
- Mantener una red de apoyo social sólida con quien poder expresar cómo se siente.
- Pedir ayuda a familiares o seres queridos del entorno.
- Intentar estar en entornos seguros, donde se sienta acogido, cuidado y entendido.
- Priorizar sus tareas sin caer en niveles exagerados de exigencia.
- Plantearse objetivos y metas realistas. Entender que una depresión puede requerir un periodo largo, desgastante y frustrante en muchas ocasiones.
- No dudar en pedir ayuda a un profesional de la Psicología.