Fue una ceremonia sencilla e íntima. La Señorita Colombia 2000, Andrea Noceti, contrajo matrimonio ayer con el empresario de la industria farmacéutica, el barranquillero, Elliot Minski, ante la notaria Eudenis Casas.La pareja prometió amarse y hasta “no olvidar a Cartagena y sus atardeceres”.Andrea, para la ocasión, lució hermosa y muy sencilla con un atuendo estilo hindú. Elliot, por su parte, se definió por camisa y pantalón de lino y tenis de color.A la ceremonia, realizada en la residencia de los primos de la novia, Julio Botero y Margarita Gómez de Botero, solo asistieron familiares de la novia, y muy contados amigos.La ceremonia religiosa será el 6 de diciembre en Miami, en donde tienen preparada una gran recepción para todos los amigos de la pareja.Andrea y Elliot se conocieron en septiembre de 2013, a través de Andrea Ocampo, Señorita Caldas en el mismo año en que Andrea participó en Señorita Colombia. Ella es cuñada del hoy esposo de Andrea.“Casi desde que lo conocí y hablamos supe que ese era el hombre. Fue una conversación tranquila, hablamos de no hacernos sufrir, eso me encantó, el tiene un gran corazón, es noble, tiene buenos sentimientos y me hace reír”, dice Andrea.Entre tanto Elliot no recuerda la fecha exacta de cuando se conocieron “pon que año y medio y que no se entere Andrea”, me dice al oído riéndose.A el , Andrea le gustó desde que la conoció. “Me encantó porque es cartagenera, y toda esa corronchada, me gustó como habla, y claro también su físico”, dice divertido.¿y lo que no te gusta?, después de mucho pensarlo porque no encontraba que era, se definió: “la regañadera”.Mientras tanto Andrea está de acuerdo en que ser costeños hace las cosas más fáciles. “Creo que nos entendemos más porque tenemos la misma idiosincracia, hasta para bailar nos entendemos, aunque el no es rumbero”.Ella cuenta que se han complementado bien a pesar de que en algunas cosas son bien diferentes.“El es casero, no le gusta salir mucho, le gusta dormir temprano, es un abuelito. Imagínate que tuve que comprar audífonos para ver televisión y no molestarlo. Claro eso también me gusta porque me da tranquilidad”.También le gusta que no es celoso, que respeta su trabajo como actriz. "Tenemos una relación sana, y cada uno se da sus espacios".En estos días previos a la boda, Elliot se ha portado como un "príncipe", porque aun cuando no le gustan mucho las fotos, ha acompañado a Andrea a todo y no se ha quejado.“Me dice que después de esto no lo van a volver a ver en la calle”, comenta Andrea feliz.


















