El cadáver de Jaime Ernesto Salazar Meza, de 12 años, quien fue arrastrado por un arroyo durante el aguacero que cayó en Barranquilla el lunes en la tarde, fue encontrado ayer en el Centro. El menor visto por última vez cruzando la poderosa corriente que atraviesa el barrio El Carmen. Ese día iba con cuatro amigos a una cancha de fútbol. Su cuerpo estaba enredado en la maleza en una zona cercana al Mercado Público. El adolescente cursaba octavo grado y era el menor de dos hijos. Tras el rescate del cadáver se evidenció la falta de equipos para desarrollar estos procedimientos. El Cuerpo de Bomberos no cuenta con los implementos adecuados para navegar los caños de la ciudad ni para sumergirse cuando se trate de recuperar cuerpos. Con la muerte de Jaime son dos los muertos que causaron las lluvias del lunes. La primera fue una niña, de 6 meses de nacida, que se ahogó cuando un arroyo que se metió en la casa donde vivía con sus padres se la arrebató de los brazos de una tía. La pequeña fue encontrada sin vida a pocos metros de su casa. El aguacero del lunes en la tarde dejó más de 2.000 damnificados en casi 60 barrios del sur de Barranquilla y el aledaño municipio de Soledad.