Alrededor de 25 kilos de cocaína de alta pureza fueron decomisados por agentes de la Policía Nacional en el municipio de San Onofre, tras ser hallados y escondidos por pescadores de dicho puerto.
La droga quedó en manos de las autoridades, luego de que estas obtuvieran información sobre su hallazgo y posterior ocultamiento en la orilla de un manglar en el corregimiento de Rincón del Mar.
De acuerdo con lo expresado por el comandante de la Policía Sucre, coronel Orlando Polo Obispo, durante el procedimiento de la incautación del alcaloide, la ciudadanía trató de impedir el operativo mientras reclamaba el alcaloide.
Un grupo de ciudadanos se enfrentó contra los ocho integrantes de la subestación de Policía de Rincón del Mar y le lanzaron objetos contundentes pretendiendo sacar la droga de las instalaciones.
Los revoltosos causaron daños a la infraestructura de la sede policial y durante el enfrentamiento un hombre de 33 años de edad resultó herido a bala de gravedad requiriendo atención médica urgente.
El hombre identificado como Wilson Eduardo Márquez Estivenson recibió dos balazos, uno en la mano y otra en el ojo derecho, disparados por uno de los ocho agentes de la subestación de Rincón del Mar.
De acuerdo con Pablo Valiente, tío del ciudadano que resultó herido, este no hacía parte del grupo de personas participantes en la asonada y solo iba pasando por el lugar cuando sufrió los dos balazos.
“Mi sobrino está estable, gracias a Dios no ha perdido el conocimiento, pero perdió su ojo derecho y no se le ha brindado la atención necesaria en el Hospital Universitario de Sincelejo”, expresó Pablo Valiente.
Esta fuente indicó que Wilson Eduardo Márquez Estivenson iba pasando en el momento de la asonada por la sede policial y de repente resultó baleado sin tener nada que ver con el desorden registrados la noche del miércoles.
Márquez Estivenson es conductor de profesión, transporta diariamente alumnos al municipio de San Onofre, sale a las 6:00 de la mañana y regresa a las 2:00 de la tarde con estudiantes.
Tiene esposa y dos hijos: una niña y un niño y al momento de resultar lesionado iba de regreso a su casa, luego de visitar a su mamá, teniendo como paso obligado la calle donde está ubicada la Subestación.
Confirmó igualmente que las personas participantes en la asonada reclamaban la droga como algo que se habían encontrado algunos pescadores, no como producto de un robo o similar.




