El joven, quien se encuentra recluido desde hace algunas semanas en el centro de reclusión Asomenores, en Turbaco (Bolívar), donde se le notificó la condena, fue capturado en flagrancia cuando se hurtaba varias gallinas en el municipio de Achí, sur de Bolívar.
Según las autoridades y lo explicado por varios habitantes de esa localidad, es frecuente que se presenten casos en los que desconocidos ingresan a los patios de las casas y se roban las aves de corral que encuentren.
“Esto nos afecta porque en muchas ocasiones, las familias viven de la comercialización de estas aves o de sus productos”, dicen algunos de los habitantes de Achí.
Pidieron a las autoridades hacer más controles con el fin de evitar que los amigos de lo ajeno se apoderen de sus medios de subsistencia.
“Esperamos que esta medida ejemplarizante le sirva a otros jóvenes que han dejado de lado sus estudios y las buenas costumbres para cometer actos delictivos”, dicen las autoridades.
El menor infractor tenía una medida de aseguramiento dictada por un juez de Control de Garantías y al conocer el fallo condenatorio debe estar bajo custodia de las autoridades durante un año y seis meses.