Ni una palabra, ni un abrazo, y mucho menos una cara de condena ni enjuiciamiento. El encuentro, a la distancia, entre Luis Alfonso Rodríguez Tobías y su madre Gladis solo estuvo dominado por el silencio. (Lea: 17 homicidios en noviembre)
“Solo quería verlo y que él me viera. ¿Para qué iba a torturarlo más? Ya se torturó él solo. Ahora espero a mi otro hijo para irlo a enterrar”, dice Gladis, madre de Adrián Jesús Rodríguez Tobías, el muchacho, de 19 años, que resultó muerto accidentalmente a manos de su hermano Luis Alfonso, en medio de una riña que este último sostenía con otro hermano de ambos.
Ayer, mientras la mujer y sus demás hijos esperaban el féretro con los restos mortales de Adrián Jesús, se preparaban también para trasladarlo a la ciudad de Barranquilla donde le darán cristiana sepultura.
Mientras tanto, al hermano culpado del homicidio, un juez lo mandó a la cárcel de Ternera mientras se iniciaba el proceso en su contra.
“Cuando nos vimos no me dijo una sola palabra y solo se puso a llorar. Yo sé que eso es una tortura para él y por eso no le dije nada más. Después lo llevaron a una audiencia pero yo me puse muy mal y me tuvieron que sacar. Sé que lo mandaron para la cárcel pero no sé más”, explica la atribulada madre.
El joven, de 20 años, afrontaría cargos por homicidio y tendría la posibilidad de allanarse a los cargos para conseguir una rebaja en su condena. De otra parte, se supo que las exequias de Adrián Jesús se harán hoy, a las 4 de la tarde, en el cementerio Jardines de la Eternidad, en la capital del Atlántico. En esa ciudad residen los familiares de los jóvenes desde hace años. La familia es oriunda del municipio de El Copey (Cesar).
