El hacinamiento en la cárcel Las Mercedes de Montería llegó a su límite. Pese a que la capacidad del penal es para albergar 877 presos tiene 1.904, es decir 1.027 más.
Como si fuera poco hay un patio en el cual están 110 reclusos que tienen que compartir dos letrinas. Ellos mismos han solicitado la intervención de las autoridades para pagar sus condenas de forma digna.
La denuncia fue hecha por el abogado Néstor Ricardo Gil, quien frecuenta el penal porque está defendiendo a una persona sindicada de hurto agravado. Sin embargo, ya el personero de Montería, Alfredo Cabrales Ramírez, había instaurado una acción de tutela en contra del Inpec para frenar el acelerado hacinamiento en el penal de la capital cordobesa.
Si bien es cierto que la situación de la cárcel es similar a las del resto del país, a juicio del Personero acá es más crítica.
El personero explicó que la superpoblación carcelaria es superior al 120 por ciento y, por ello, conminó al Inpec para que no sigan trayendo presos de otras regiones del país.
La Defensoría del Pueblo también ha intervenido y ha solicitado a las autoridades para que tomen las medidas pertinentes y mejorar las condiciones del penal, las cuales han sido calificadas como infrahumanas.
Los familiares de los reclusos han instaurado numerosas quejas ante la Defensoría con el fin de buscar una solución. Sin embargo, nada se ha hecho aún.
Pocos guardianes
Los últimos hechos ocurridos en la cárcel donde se han presentado agresiones fuertes, también permiten concluir que hay pocos guardianes para la población carcelaria.
Actualmente hay 16 hombres encargados de vigilar los nueve patios que tiene la cárcel Las Mercedes.
La situación fuera más crítica si no es por el nuevo sistema que permite tener 524 personas en prisión domiciliaria y 15 con vigilancia electrónica.
Los reos, a través del abogado Néstor Ricardo Gil, también se quejaron porque hay sólo dos médicos para atender a la población carcelaria lo cual se convierte en un caos cuando se requieren sus servicios.
Dijeron, además, que es tan reducido el espacio dentro de las celdas que tienen que dormir prácticamente uno encima del otro y cuando se presentan enfermedades como gripas, la situación se convierte en epidemias de difícil control.
A lo anterior se suman los problemas en la piel que han venido presentando algunos reos por las filtraciones de aguas de las baterías sanitarias a los tubos que conducen el líquido a las duchas.
Ante la delicada situación el director de la cárcel Las Mercedes de Montería, Adán Artuz Rivas, indicó que es cierto que hay hacinamiento en el penal y que la situación fue puesta en conocimiento del Inpec a escala nacional para que tome las medidas de rigor.

