Pese a que la Alcaldía del municipio de Cereté ofreció una recompensa de 10 millones y la Policía otra de dos millones para quien de información sobre el paradero del sacerdote Néstor Buendía, desaparecido el pasado 20 de junio, nada se sabe hasta el momento.
Los padres del religioso, Eulialia Martínez y Darío Buendía, se mostraron angustiados pues han pasado 11 días sin que hasta el momento alguien les haya entregado una información verídica sobre el paradero del religioso.
El sacerdote de 39 años, quien se desempeña como vicario de la iglesia San Antonio de Padua de Cereté almorzó con unos familiares en Montería el pasado jueves 20 de junio y salió con destino a Cereté a oficiar la misa de la tarde. Sin embargo, nunca llegó y hasta el momento se desconoce su paradero.
Han circulado múltiples rumores en torno a esta desaparición. Primero se dijo que su cuerpo había aparecido en zona rural del municipio de Los Córdobas, pero la Policía desmintió el hecho señalando que en la zona jamás habían encontrado ningún cadáver.
La segunda versión que surgió es que lo habían visto deambulando por las calles de Caucasia (Antioquia) y hasta allá se desplazaron amigos y familiares pero la búsqueda resultó infructuosa.
Han pasado 11 días y pese al operativo dispuesto por la Policía y el Gaula hasta el momento no se ha logrado determinar el paradero del sacerdote, quien recientemente se había realizado una operación para reducir su peso.
Padilla Petro, alcalde de Cereté, dijo que pese a que profesan religiones diferentes, pues Padilla es evangélico, se hicieron buenos amigos debido a que los une la pasión por el fútbol.
Los feligreses de los distintos municipios en los que el padre Buendía ha sido párroco están haciendo cadenas de oración para su pronta aparición, sano y salvo.