Sucesos

A mototaxista asesinado lo habrían confundido

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REDACCIÓN SUCESOS
19 NOV 2013 - 12:02 AM

Mileidis Peña se quedó esperando el domingo en la noche a su marido y padre de sus tres hijos, John Jairo Buendía Mercado. Eran las 8:20 p.m., cuando el mototaxista le dijo que saldría un momento de su casa, en el barrio Petare, en las faldas de La Popa, y que volvería de inmediato. Iba a guardar su vehículo en una casa vecina.

Sin embargo, instantes después, el tronar de seis disparos y los gritos de los lugareños hicieron que Mileidis presintiera la desgracia. Al salir de su casa, vio tendido a John Jairo en un charco de sangre, en una calle que está entre los límites de Petare y Pablo Sexto II, a solo dos casas de la suya. “Corrí a donde estaba y lo abracé. Le dije párate papi, párate John, pero él no me respondía”, relató entre lágrimas la mujer de Buendía Mercado.

El mototaxista, de 33 años, acababa de ser el blanco de sicarios que llegaron al sitio en una moto marca Boxer, de colores negro y azul. El parrillero sacó una pistola y le dio un balazo en una pierna, otro en un brazo y un último en el pecho. Luego, huyó con su compinche. Los delincuentes escaparon, pese a los esfuerzos de la Policía por atraparlos. Al herido lo montaron en una moto y llevaron a la Clínica San José de Torices, donde los médicos confirmaron que había llegado sin signos vitales. Desde entonces, su mujer no para de llorar.

Ella dijo que no sabe qué les va a decir a sus hijos, de 11, 7 y 4 años, que no hacen más que preguntar dónde está su papá. Los parientes del mototaxista creen que el sicario se confundió de persona, pues le disparó a John Jairo por la espalda, sin verle la cara. “Mi marido no tenía ninguna clase de problemas ni mucho menos amenazas.

Era un hombre trabajador y de su casa. Ese hombre lo confundió, ni le vio la cara cuando le disparó”, dijo entre lágrimas Mileidis. El general Rodrigo González, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, confirmó que Buendía no tenía antecedentes penales y que los móviles del crimen se investigan.

“El domingo en la mañana me fui a trabajar y le pedí que cuidara a los niños. Él me dijo que me fuera tranquila. En la tarde me fue a buscar a mi trabajo y luego fue a guardar la moto. Me dijo que ya venía y no llegó. Me quedé esperándolo, me qué sola”, concluyó la viuda.

John Jairo Buendía, asesinado.

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