La intolerancia fue la causa de las tragedias que ocurrieron entre la noche del sábado y el día de ayer, en Cartagena y Clemencia. En la ciudad, tres personas fueron asesinadas en medio de riñas, entre ellas una mujer que habría sido ultimada por su marido, mientras que en el municipio de Clemencia mataron a un vigilante en una pelea.
En Boston y Clemencia
Sonreírse con una mujer ajena fue el detonante de una riña que terminó constándole la vida a Jorge Luis Márquez Esquiaquy, de 29 años. Trabajaba como vigilante en una construcción en Cartagena, pero vivía en el barrio Bello Horizonte de Clemencia. Todos los días salía de su casa poco después de las 6 de la mañana, rumbo a cumplir con sus labores.
A las 5 de la tarde terminaba de trabajar y a esa hora regresaba a Clemencia. El sábado, luego de cumplir un día de trabajo, salió de su casa y se despidió de su mujer y sus dos hijos, uno de apenas 10 días de nacido y otro de un año y seis meses. Dijo que iba a tomar con un amigo en una tienda que está cerca de su hogar.
“Estaba tomando con un amigo cuando una mujer se sonrío con él (Jorge). El marido de la mujer como que se dio cuenta y se enceló con Jorge. Empezó a decirle cosas y luego lo cogió de espalda, a traición, y le dio con un cuchillo”, relató una hermana de la víctima. El vigilante recibió varias heridas, una de las cuales le afectó un pulmón. El agresor huyó, mientras que al herido lo llevaron en una moto al hospital local de Clemencia. Por desgracia, las heridas fueron certeras y allí murió minutos después.
El presunto asesino, al que llaman ‘Johnny’ huyó del pueblo. La Policía Metropolitana de Cartagena indicó que tras el hecho empezaron los operativos de búsqueda contra el presunto asesino.
“En cuanto se tuvo conocimiento del hecho, se intensificaron los patrullajes en la zona, logrando interceptarlo a la altura del peaje de Bayunca cuando se dirigía hacia Cartagena con el propósito de evadir su captura”, indicó la Policía Metropolitana.
Tras la aprehensión, el sujeto fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Ahora deberá responder por el delito de homicidio.
La otra persona asesinada la noche del sábado fue Heider David Ricardo Espinosa. El joven, de 23 años, terminó de prestar el servicio militar, como soldado regular, hace solo un mes.
Vivía en la calle La Cruz, vía principal del barrio Boston de Cartagena, en casa de una abuela. Sus familiares aseguran que su tragedia empezó por el lío que un hermano suyo, al que llaman ‘el Chirry’, tenía con otros jóvenes del sector. En especial, con uno al que apodan ‘el Morocho’. Por eso, dijeron sus parientes, ‘el Chirry pasaba escondido.
“Como no pudo hacerle nada a ‘el Chirry’, ‘el Morocho pasaba amenazando a Heider, para ver si molestando a su hermano, ‘el Chirry’ salía a hacerle frente, pero no fue así”, relató un pariente de Heider. Dicen que el viernes pasado, ‘el Morocho’, presuntamente, amenazó a Heider diciéndole que le iba a dar una puñalada. El sábado en la noche, en medio de una fiesta en la calle La Cruz, a pocas cuadras de la casa de Heider, ‘el Morocho’ habría cumplido su amenaza.
“Estaban en la fiesta cuando se armó el problema. Un expolicía que estaba con ‘el Morocho’ le disparó a Heider, pero él corrió. Luego, ‘el Morocho’ lo persiguió y aprovechó que se cayó y le enterró un cuchillo en la espalda, que le afectó un pulmón. Heider corrió varias cuadras hasta llegar a su casa. Lo llevaron al CAP de La Candelaria, pero llegó muerto”, relató el mismo familiar de la víctima. Las autoridades investigan el hecho para determinar qué pasó con exactitud y dar con los responsables de la muerte.
Un muerto y un herido en riña de pandillas
La tranquilidad reinaba ayer en el sector Playa Blanca de Olaya Herrera, y eran varios los que empezaban a armar jolgorios en las terrazas de sus casas, aprovechando el inicio de las Fiestas de la Independencia.
Cerca de las 3 de la tarde, la tranquilidad acabó y empezó el miedo con la llegada de varios pandilleros. Varios jóvenes de un sector aledaño llegaron armados con revólveres y armas de fabricación artesanal, según indicaron testigos.
Dicen que tienen problemas con jóvenes de Playa Blanca y por eso llegaron repentinamente, disparando a diestra y siniestra. Una versión deja ver que dos hombres mayores salieron heridos en el ataque y fueron llevados al CAP de Olaya. Uno de ellos fue remitido en ambulancia a una clínica, donde posteriormente murió.
Otra versión deja ver que el herido y el muerto son familiares de los jóvenes que se enfrentaban y que se habrían agredido entre sí. La Policía investigaba el hecho ayer para determinar qué pasó en realidad.
Muerte por lío pasional
Las autoridades investigan el crimen de Yonicela Zúñiga Bolaños, de 32 años. Fue asesinada dentro de su casa en el barrio La Reina. El hecho ocurrió ayer, poco antes de las 3 p. m. Dicen que Yonicela se fue hace varios meses para Medellín, cansada de los maltratos de su marido, un mecánico. Ya estaba establecida en esa ciudad, pero accedió a volver hace un mes a Cartagena ante las súplicas del hombre, quien le prometió que iba a cambiar.
Cuentan que todo siguió igual y que ayer su marido llegó borracho y luego de una discusión por celos, el hombre, presuntamente, le dio 4 balazos. A la mujer la llevaron a la Clínica Madre Bernarda, donde murió instantes después. Ayer, la Policía trabajaba en la captura del presunto asesino.



