La Policía Nacional, a través de unidades adscritas a la Unidad Antiextorsión y Antisecuestro (Gaula), realiza la campaña ‘Yo no pago, Yo denuncio’, dirigida a comerciantes ganaderos y agricultores, del municipio de Santo Tomás y sus alrededores con el fin de prevenir casos de extorsión y fomentar las denuncias de los ciudadanos ante casos de secuestro o llamadas extorsivas, que en la mayoría de los casos se hacen desde los centros carcelarios.
“Y es que el acceso a un teléfono basta para que un interno de una cárcel, usando engaños o amenazas, pueda llenar sus bolsillos. En Colombia, las cárceles no son solo un lugar de reclusión y resocialización sino que, en gran medida, son semilla de muchos delitos. Una muestra de ello son las cifras de extorsión y estafa que se producen desde centros penitenciarios”, dice el informe emitido este miércoles por la Policía del Atlántico.
Agrega que “las extorsiones desde las cárceles tienen una particularidad y es la rapidez con la que se pide la transacción, pues advierten que debe hacerse el mismo día. Normalmente los reclusos tienen contactos afuera que les dan información personal de las víctimas o, en ocasiones, la consiguen usando el directorio telefónico”.
Advierte que “cuando sean asaltados por llamadas de personas extrañas, sospechosas, y tratando de abordarlos pidiéndoles información personal muy detallada o que les estén ofreciendo ayuda, como el de una supuesta captura de algún familiar, les recomendamos a los ciudadanos que cuelguen, que finalicen la llamada inmediatamente; porque si no lo hacen estos extorsionistas van a tener la capacidad para envolver a las víctimas y obligarlas a pagar, que es lo que siempre quieren ellos. Si no interactúa, si cuelga, y si denuncia, entonces no permite que se consuma el delito”.
Manifiesta la Policía que los delincuentes que desde las cárceles se dedican a la extorsión pueden hacer diariamente desde las penitenciarías, entre 200 y 250 llamadas extorsivas en un sólo día, y de estas llamadas, selectivamente escogen a sus víctimas. “Si usted le ha colgado ante la primera impresión de inseguridad y peligro, ese delincuente, no vuelve a llamarlo desde la cárcel, elimina su número como víctima potencial, pero si usted le permite al delincuente seguir en la conversación, cuando muchos de estos se hacen pasar por guerrilleros, paramilitares y miembros de Bacrim, usted ya hace parte automáticamente de un listado de víctimas potenciales que van pagar”.
Según la entidad, la campaña del Gaula ‘Yo no pago, Yo denuncio’ está dando buenos resultados en el departamento del Atlántico. “La extorsión es un fenómeno de impacto en nuestro país y lo reconocemos, pero por eso le decimos a los propios y visitantes, que la fórmula para atacar estos delitos, es no dejarse extorsionar y denunciar a través de la línea gratuita 165. Estamos en la capacidad de actuar eficientemente siempre y cuando las personas denuncien oportunamente. Si usted paga una vez, prepárese, porque va a tener que pagar toda la vida”.
