Hasta la morgue del Instituto de Medicina Legal de Cartagena fue traído el cuerpo de una niña de cuatro años de edad, quien murió en confusas circunstancias en la localidad de Ovejas (Sucre).
Se conoció que la niña, quien padecía hidrocefalia, vivía en Cartagena con su madre y que, en días pasados, había sido trasladada hasta el municipio en cuestión para que pasara unos días con unos parientes paternos.
Después de varios días donde los familiares, la niña comenzó a presentar problemas de salud, por los cuales fue llevada a un centro médico, donde los galenos descubrieron que también había sido violada en repetidas ocasiones, lo que generó conmoción en la comunidad de Ovejas.
Según el relato de los familiares, el miércoles de la semana pasada la niña debió ser trasladada a la clínica La Concepción, de la ciudad de Sincelejo, ya que presentaba problemas respiratorios, pero los médicos no pudieron salvarle la vida.
Adicionalmente, las valoraciones de los galenos determinaron que posiblemente la niña habría sido víctima de acceso carnal en forma continua, teoría que fue puesta en conocimiento de los familiares y de las autoridades policiales.
Posteriormente, el cuerpo de la niña fue llevado a Medicina Legal para que se le practicara la respectiva necropsia, con el fin de determinar las causas del deceso y confirmar o descartar si realmente se trata de un caso de violación.
No obstante, los galenos de Sincelejo conjeturan que la violación pudo haber provocado pérdida de sangre en la niña y por consiguiente una baja drástica en los niveles de hemoglobina, que le produjo los problemas respiratorios que la llevaron a la muerte, dada también su condición de discapacitada.
Entre tanto, se conoció que en Ovejas la Policía se enteró de que son tres los autores de la posible violación: el abuelo, el bisabuelo y el novio de una joven (al parecer, prima de la víctima) a quien encargaron de cuidar a la niña, quien no podía caminar.
En cuanto se supo quiénes son los presuntos autores del hecho, la Policía envió a un grupo de sus efectivos a la casa de los ancianos para evitar un posible linchamiento, ya que el caso provocó indignación y consternación en la comunidad.
Los familiares maternos de la niña, quienes residen en Cartagena, dicen que no se explican cómo la abuela y la prima no se percataron de su sangrado, si diariamente debían bañarla.