La angustia que María Rojano tenía desde el 23 de junio, acabó el viernes. No de la mejor forma, pero tiene como consuelo que podrá brindarle un sepelio al segundo de sus siete hijos. Manuel Arturo Rojano, de 35 años, fue hallado muerto y enterrado en el sector El Cerro, en el corregimiento de San Francisco de Arroyo Hondo.
María contó que el 23 de junio, su hijo salió de casa en la mañana a buscar unos pescados. “Me dijo: ‘mamá, ya regreso. Voy a buscar los pescados para que mis pelaos tengan para comer’”, dijo la señora. “En vista de que llegó la noche y mi hijo no llegaba, me empecé a preocupar. Imaginé que algo malo le había pasado”, agregó. Nadie daba razón de Manuel. Lo buscaron por todos lados, pero no aparecía.
El desespero de los Rojano Vergara era tanto, que un amigo de la familia le comentó sobre una vidente que les podía ayudar a encontrar al hombre. María no dudó en recibir la ayuda de aquella mujer que, según ella, fue quien le dijo que su hijo estaba muerto y le dio las coordenadas de dónde lo podía ubicar.
“Con las coordenadas, dos hermanas de Manuel y unos cuñados salieron para allá. Empezaron a cavar y lo encontraron. Estaba boca abajo y bastante fresco, porque quienes lo asesinaron le echaron cal para que el cuerpo no se descompusiera. Le dieron siete cuchilladas y le partieron la boca”, sostuvo la señora.
Los parientes del hoy occiso llamaron a las autoridades, que se encargaron de la inspección técnica del cuerpo. La madre de Manuel indicó que este había recibido una amenaza, pero nunca dijo por parte de quién. Sospechan de un hombre que le debía dinero a Manuel, y quien desde su desaparición se marchó del pueblo.

