El delito informático se comete a través de un computador y la mayoría de sus autores lo hacen con el objetivo de obtener datos personales con los que puedan hackear, hurtar y estafar a los ciudadanos.
En lo que va del 2019, en Cartagena han sucedido 362 casos de delitos cibernéticos, lo que representa una considerable disminución en comparación con el 2018, con 419 casos.
Entre los delitos cibernéticos más comunes está el hurto por medios informáticos y semejantes, con 205 casos; acceso abusivo a un sistema informático, con 46; violación de datos personales, 37; suplantación de sitios web para capturar datos personales, 27; transferencia no consentida de activos, 24; interceptación de datos informáticos, 11; daño informático, 5; uso de software malicioso, 5; y obstaculización ilegítima de sistema informático o red de telecomunicación, 2.
En la Heroica, según un investigador de la Sijín especializado en estos casos, “se han conocido denuncias más que todo de personas que realizan compras por internet para obtener descuentos y otro tipo de beneficios, y entregan sus datos personales a estos sitios virtuales, en los que muchas veces son estafadas o les hackean sus cuentas bancarias”.
Los criminales han creado oportunidades para hacer de las suyas utilizando el desarrollo de la tecnología a su favor y con la cual han logrado estafar y hurtar a su víctimas. El sabotaje informático es una de las modalidades más frecuentes en las que el delincuente recupera o destruye la información almacenada en un computador.
También está la piratería informática, en la que se elabora una copia parecida a la original de cualquier cosa, ya sea una película, un perfume, entre otros.
Los criminales también emplean spam, sitios web falsos, software de actividades ilegales, entre otros, para el robo de identidad o Phishing, fingiendo ser la persona a la que le hurtaron la información, considerándose como una estafa. Pero, los cibercriminales no se quedan únicamente con el dinero que logran robar a sus víctimas. Estos criminales también atacan a los niños, quienes con frecuencia se ven expuestos a caer en sus trampas.
El Sexting y Stalking se han convertido en la forma más común de hacer pornografía infantil. En el primero, la persona envía fotos o textos con contenidos sexuales a otra, la cual aprovecha y la difunde, ya sea por placer o por obtener dinero. Sin embargo, esto es ilegal, ya sea porque lo hizo sin el consentimiento de quien lo envió o cuando se trata de menores.
El segundo, es cuando una persona está siendo acosada frecuentemente por medios electrónicos. La práctica de estos delitos se hace mayormente a través de WhatsApp, Skype y Facebook, entre otros.
En octubre, la Corte Suprema de Justicia dio a conocer el caso de una joven que fue violentada sexualmente por un hombre a través de Facebook. Tras analizar el caso, la Corte explicó que una persona puede ser agredida sexualmente sin que haya contacto físico, tal cual como le sucedió a la mujer, quien había enviado unas fotos en ropa interior a quien más adelante se aprovecharía de su confianza para amenazarla con publicar esas imágenes en diferentes redes sociales.
La víctima fue sometida por su victimario a desnudarse y tocarse frente a la cámara. La Corte indicó que el delito de acto sexual violento también ocurre “en eventos en los cuales el contacto es a través de medios virtuales como internet y redes sociales, cuando el agresor obliga con amenazas a su interlocutor a dejarse fotografiar o grabar en videos de índole pornográfica”.
De los 362 casos de cibercrímenes en Cartagena en lo que va del 2019, uno en particular llamó la atención del país debido a la cantidad de entidades nacionales e internacionales que resultaron afectadas por este delito. En agosto pasado, la Policía y la Fiscalía desarticularon una banda delincuencial que operaba en diferentes partes de la república colombiana, entre ellas Cartagena.
Según el informe de la Policía, estas personas clonaban y hurtaban tarjetas de crédito de algunos bancos, y no contentos con eso, implementaban estafas a través de plataformas virtuales como Dafiti, Amazon y Paypal. También robaban en empresas de giros utilizando programas de acceso remoto.
