“De la noche a la mañana perdió todo”. Eso cuenta ayer la madre de Wilfrido, quien logró salvarse de milagro luego que su casa se incendiara en el sector Nuevo Israel, del barrio Cerros de Albornoz, cerca de la zona industrial de Mamonal.
El olor a quemado y la alta temperatura despertaron a Wilfrido a eso de las 9 de la noche del lunes. Al levantarse de la cama, las llamas se hicieron más grandes y en lo que único que podía pensar era en salir rápido de ese lugar, temiendo por su vida.
Wilfrido logró despertar a sus vecinos para que lo ayudaran con baldes de agua a apagar el incendio, pero por la escasez de la misma no fue posible. “A nosotros nos trae el agua un carrotanque, pero no es mucha, apenas y alcanza para bañarnos”, manifestó un habitante del sector.
“Él salió corriendo, se subió en una moto y desesperado me contó lo que había sucedido. Está en shock, todavía no puede creer que perdió todo, es que no había agua suficiente ni siquiera tierra para echarle a las llamas”, eso cuenta un pariente del afectado.
Así quedó todo, hecho cenizas. El incendio consumió toda la vivienda construida de madera y todo lo que había en ella: nevera, estufa, abanico, muebles y mesas, un dispensador de agua y unos tanques de cemento y de plástico que Wilfrido tenía en su vivienda. “Gracias a Dios solo hubo pérdidas materiales y mi hijo no resultó afectado”, expresó su madre.
Un residente del sector dijo que el fuego se habría generado por el cortocircuito de un transformador que empezó a echar chispas porque el voltaje estaba inestable, “subía y bajaba”. Hasta ayer se desconocían con exactitud las causas que provocaron el incendio, a la espera del reporte oficial del Cuerpo de Bomberos.
Wilfrido trabaja como ayudante de albañilería. Hace dos años su familia se mudó de esa casa porque las condiciones de vida no eran muy buenas y su abuela les ofreció un cuarto en su vivienda en Nuevo Campestre, pero él decidió quedarse en Nuevo Israel y hacer su vida ahí.
