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Adela Caldera Arrieta guardó prudencia como peatona. No cruzó sin mirar, no estaba desprevenida y tampoco se paró donde no debía. Por el contrario, se subió a un andén y aguardaba a la sombra de unos arbustos para poder cruzar de una esquina a otra del Callejón Olaya en Manga sin ningún contratiempo. Pero la imprudencia de otro le costó la vida. Concretamente, de la conductora de un vehículo particular sobre quien, al parecer, cae la mayor responsabilidad en el accidente de tránsito ocurrido ayer en la mañana.
Todo pasó a eso de las 9:25 a. m. cuando dos vehículos colisionaron de manera aparatosa y la mujer se convirtió en una víctima colateral del violento impacto. Según se supo, el siniestro se debió al no respeto por una señal de Pare que hay en la zona.
Se voló el pare
En el choque se vieron involucrados un vehículo particular de color gris marca Nissan, de placa NDZ-623; y un taxi de marca Kia y matriculado con la placa TFO-000.
Según se supo, el taxi se movilizaba por la calle Real con sentido hacia el comando de la Policía que está a una cuadra del lugar del hecho; y el vehículo particular salía de la Avenida Miramar con dirección hacia el Callejón Olaya.
Precisamente fue en el punto de intersección de la Calle Real con la esquina del Callejón Olaya donde ocurrió el hecho. Presuntamente, el taxi se desplazaba a exceso de velocidad y esto se conjugó con la imprudencia de la conductora del particular quien habría pasado por alto la señal de Pare.
Por lo rápido del momento, la conductora del carro particular, identificada como Luz Dary Gómez, no habría podido reaccionar a tiempo y por eso golpeó la parte trasera izquierda del taxi, desestabilizándolo y haciendo que se subiera al andén. Allí, sin nada que ver en el hecho, estaba la señora Caldera Arrieta quien recibió la fuerza del choque en su cuerpo.
Sin control y a toda velocidad el taxi se fue contra la mujer cuya pierna izquierda quedó aprisionada entre el vehículo de servicio público y la pared de la casa de la esquina donde ella estaba. La extremidad quedó en muy mal estado, la mujer se quejaba del dolor y los vecinos, entre sorprendidos por el ruido y alterados por lo aparatoso del choque, procedieron a ayudarla.
En una ambulancia la herida fue trasladada a la Clínica del Mar, donde en medio de la cirugía y tras paros cardiacos, perdió la vida.
En el hecho resultaron heridos con golpes leves, el conductor del taxi, identificado como Alfonso Arrieta Torres y los dos pasajeros de nacionalidad argentina, Agustín Alejo Lipsih y Nay Zabala.
De igual manera resultaron lesionadas levemente la menor Avril Cañaveral Herrera y su madre, quienes fueron alcanzadas por las piezas de los carros que salieron despedidas tras el choque.
Lo que dijo el DATT
En medio de las indagaciones y del levantamiento del croquis, personal del DATT llegó a la conclusión de que el vehículo que cometió la imprudencia, no fue el taxi sino el carro particular.
Según los agentes viales, la conductora no tuvo en cuenta la señal de pare que hay en el camino, lo que provocando el choque.
Tras el accidente, varios vecinos del lugar pidieron medidas de las autoridades para evitar inconvenientes que lamentar. “Esto aquí es bien pesado. No hay más muertos porque Dios es grande, pero esos conductores no miden la velocidad con la que vienen”, expresó un vecino del lugar.
Y es que los habitantes del sitio en mención están preocupados por el exceso de velocidad con el que los vehículos transitan por la zona. Por esto solicitan a las autoridades, la instalación de reductores de velocidad, con el fin de que los carros no vayan tan duro.