
Mientras el cuerpo de Kenel Andrés Medina Batista con un proyectil en su pecho, era rodeado por los curiosos, su familia en el barrio 9 de Abril se enteraba de lo sucedido. “Una amiga de él -Kenel- nos avisó. Dijo que le habían dado la noticia por WhatsApp”, explicó José Cárcamo, padrastro de Kenel.
El caso no está relacionado con un sicariato y mucho menos con una riña que terminó en tragedia. Su muerte se dio en medio de un supuesto acto delictivo que, según la Policía, Kenel cometía antes de las 6 de la mañana.
La institución informó que Medina Batista fue abatido por un militar retirado, quien se disponía con su familia a abordar un carro para regresar a Bogotá.
“Se presentó un hecho violento alrededor de un hurto que se pretendía realizar a una familia bogotana que estaba de vacaciones en la ciudad -Cartagena-. Estás personas son abordadas por dos delincuentes armados y el suboficial del Ejército en su buen retiro, hizo uso de su arma de propiedad, la cual está perfectamente amparada. En legítima defensa causa la muerte a uno de los agresores. El otro delincuente estaría herido”, detalló la institución.
Cerca del cadáver de Medina quedó el supuesto revólver que utilizó para intimidar a las víctimas.
Del sujeto que lo acompañaba, los uniformados aseguraron que lo buscan en centros asistenciales y barrios aledaños a donde sucedieron los hechos.
El familiar manifestó que el abatido salió de su vivienda a eso de 4:30 de la madrugada de ayer, pero nadie sabe para dónde. Solo que un compañero lo recogió. “No sabemos nada de lo que pasó. Ni tampoco qué hacía él por esos lados”. En 9 de Abril, Kenel Andrés residía con su mamá, su padrastro y su abuelo.
