Katia Elena Pérez Bello, muerta por las quemaduras que sufrió durante una discusión con su pareja el 4 de agosto en el barrio Villas de Aranjuez, es la última de las ocho víctimas fatales que han dejado hechos violentos contra la mujer en Bolívar en época de cuarentena por el COVID-19, entre el 25 de marzo y lo que va de agosto. Siete de esos casos fueron en Cartagena.
En Colombia, son 242 las mujeres muertas por algún tipo de violencia, según el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Del total de esos casos, 32 fueron por violencia intrafamiliar; 20 feminicidios; 13 por violencia interpersonal; 9 por violencia económica; 9 por violencia sociopolítica; 1 por violencia sexual; 14 por otras causas; y de otros 144 no hay ningún tipo de información.
Esas 242 mujeres, según el organismo forense, fueron víctimas de un agresor desconocido (69 casos); pareja o expareja (35); familiar (9); conocido (5); delincuencia común (3); miembros de grupos al margen de la ley (3); miembros de las Fuerzas Armadas o de Policía (3); sin información (115). De esas víctimas, 217 eran colombianas, 22 venezolanas; una brasileña; y una británica. En un hecho no hubo información de la nacionalidad.
Las regiones con más hechos violentos fatales contra la mujer en cuarentena son Valle del Cauca (45); Antioquia (36); Bogotá (26); Cauca (23); Cundinamarca (11); Huila (9); Nariño (9); Norte de Santander (9); Atlántico (8); y Cesar (8).
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El miércoles 25 de marzo, día que comenzó oficialmente en el país el período de confinamiento obligatorio por el virus del COVID-19, Cartagena y Colombia se estremecieron con la muerte a bala de tres mujeres en el barrio San Pedro Mártir.
Eileen Madero Guerrero llegó a la casa de Oswaldo de Jesús Castro Morelos para recoger unos enseres que se quería llevar a la vivienda de su mamá, luego que decidiera no vivir más con su pareja sentimental. Ella alegaba que era víctima de violencia intrafamiliar desde hacía mucho tiempo.
Luego de unos minutos de la discusión entre ella y él, Eileen decidió llamar a su mamá Edenis Guerrero y a su hermana Loliluz para que la ayudaran a llevarse todo lo que hacía falta. Al poco rato, Oswaldo le disparó a las tres mujeres dentro de su casa y las mató en el acto.
Castro Morelos fue capturado ese mismo día en el barrio La María y el pasado 26 de junio fue condenado por el Juez Primero Penal del Circuito de Cartagena con funciones de Conocimiento a 540 meses (45 años) de cárcel.
El crimen de Katia Rocío León, de 39 años, ocurrió a las 9:40 de la noche del domingo 17 de mayo en el sector Loma La Calva, en el barrio Nariño. La mujer fue atacada a cuchillo cuando ya tenía planeado ir a su casa, en Paseo Bolívar, tras departir en una fiesta.
Según testigos, ella estaba acompañada de otras mujeres cuando fueron abordadas por un sujeto que les reclamaba por problemas recientes. Por ese hecho, fue capturado y asegurado con cárcel Alexis Espinosa Guzmán, vecino y amigo de Katia.
Homicidio agravado. Por ese delito, un juez de Control de Garantías aseguró con cárcel a Freyler Marmolejo Colón, alias ‘el Monito’, señalado presuntamente de causarle la muerte a su mamá, Benilda Marmolejo Colón, de 62 años, el viernes 12 de junio, en el barrio Huellas de Alberto Uribe.
Ese día, en la madrugada, Marmolejo Colón habría ingresado de manera violenta por el techo a la casa donde vivía su madre para robarle sus pertenencias. Benilda se percató de los ruidos y fue a mirar lo que sucedía, ante lo cual, según la Fiscalía, su hijo la habría golpeado, causándole múltiples contusiones en el rostro y el cuello que le causaron la muerte.
El crimen ocurrió delante de un nieto de la víctima, de 4 años. Las pruebas recolectadas por los investigadores indican que no sería la primera vez que Marmolejo, de 26 años, tenía comportamientos agresivos con su madre y tampoco la primera vez que le robaba dinero o los objetos de la vivienda.
El martes 7 de julio, a las 7 de la mañana, una tragedia familiar conmovió a los habitantes en el barrio 7 de Agosto, en el suroccidente de Cartagena. Luego de discutir con su mujer porque ella se quería ir de viaje, Cristóbal Ardila Duarte agarró un galón de gasolina de la cocina, y tras rociar a su mamá, a su compañera y a un hermano, les prendió fuego. Cristóbal también resultó con graves quemaduras.
Nueve días después, el jueves 16 de julio, murió en el Hospital Universitario del Caribe Zoila Rosa Duarte, de 62 años y mamá de Cristóbal. El 24 de julio, un juez de Garantías aseguró a Cristóbal por los delitos de homicidio agravado en concurso homogéneo sucesivo e incendio agravado. Un día después, él falleció en el HUC.
A Lisandro Salas Castro, de 51 años, un juez de Control de Garantías lo envió a la cárcel por el homicidio de su mujer María Denis García, de 50, ocurrido el 17 de julio en el municipio de Altos del Rosario, en el Sur de Bolívar. Al hombre lo capturaron ese mismo día al lado del cadáver de su esposa y muy cerca de un cuchillo.
La versión que se conoce de este hecho es que Salas Castro había estado ingiriendo licor aprovechando la celebración del Día de la Virgen del Carmen. A las 2:30 de la madrugada, se escucharon gritos de auxilio y una fuerte discusión.
Una hora después, uniformados de la Policía encontraron a la mujer semidesnuda y con una herida profunda en el cuello.
A Mauricio Fidel Pedroza Cortecero, de 28 años, un juez de Control de Garantías lo envió a la Cárcel de Ternera por el delito de feminicidio agravado, tras ser el presunto responsable de la muerte de su compañera sentimental Katia Elena Pérez Bello, de 28, en el barrio Villas de Aranjuez, el 4 de agosto.
Las investigaciones de la Fiscalía evidenciaron que Pedroza Cortecero llegó a la residencia donde vivía con su compañera y se trenzaron en una discusión, al parecer, porque ella le manifestó su decisión de que se fuea de su casa porque ella tenía una nueva relación y él era renuente a cumplir con las obligaciones económicas del hogar.
Las versiones recopiladas indican que el hombre amenazó a la víctima con un arma cortopunzante y le manifestó que no le permitiría estar con otra persona, luego de lo cual le habría regado alcohol en su cuerpo y prendido fuego con un encendedor.