

Jader Ahumedo Bello no se salió con la suya. Aunque prácticamente afrontó en libertad un proceso penal por el abuso sexual a que fue sometida una de las futbolistas del equipo que él dirigía en un corregimiento de Cartagena, la Policía lo capturó apenas 48 horas después que lo condenaran por ese hecho, ocurrido a finales de 2012.
El pasado miércoles 28 de octubre, el Juez Primero Penal del Circuito de Cartagena con funciones de Conocimiento condenó a Jader Ahumedo a 216 meses de prisión (18 años), como autor y responsable del delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado y en concurso homogéneo y sucesivo.
Cuarenta y ocho horas después, el viernes a mediodía, la Policía lo capturó cerca de la Terminal de Transportes, en cumplimento de la orden dada por el juez para que purgue la pena en la cárcel que determine el Inpec.
En la sentencia, contra la cual procede el recurso de apelación, el juez absolvió a Ahumedo Bello de los delitos de pornografía y demanda de explotación sexual comercial con persona menor de 18 años de edad porque la Fiscalía no le probó esos cargos.
En marzo de 2014, dos años después que fuera denunciado por una de sus futbolistas, Jader Ahumedo Bello, de 52 años en la actualidad, fue enviado a la Cárcel de Ternera por el Juzgado Sexto Penal Municipal. Dos años más tarde, sin embargo, quedó en libertad por vencimiento de términos.
Así estuvo hasta el viernes, cuando lo capturaron.
El 29 de diciembre de 2012, Jader Ahumedo citó para las 6:30 de la mañana a una de las jugadoras de su equipo de fútbol a un entrenamiento en la cancha de una fundación en Pasacaballos. La invitación la había hecho extensa el técnico el día anterior supuestamente a todo el grupo de jóvenes para una integración, pero al llegar la menor ese día a la cita, se dio cuenta que ella era la única requerida.
Se relata en la sentencia contra Jader que cuando la adolescente, de 13 años en esos entonces, quiso irse, él le pidió que lo ayudara para guardar unos elementos deportivos en los baños de la fundación.
Allí, valiéndose de su fuerza, Ahumedo Bello redujo a la fuerza a su víctima y la accedió carnalmente, aprovechando la soledad del lugar.
Según el fallo del juez, los abusos se siguieron repitiendo en el primer semestre de 2013, algunas veces condicionados con la participación de la menor en la Selección Bolívar. En otras ocasiones amenazó a la menor con dar a conocer a la familia de ella de sus ausencias en los entrenamientos por irse a ver con sus novios y de publicar fotos en las redes sociales de las relaciones sexuales que sostuvieron.
En el juicio, Jader Ahumedo negó los hechos y dijo que la denuncia en su contra fue producto de retalaciones del padre de la víctima ante las diferencias entre ellos por motivos que no dio a conocer.
Según la fundación Protec, Jader Ahumedo manejaba para esa época las selecciones Bolívar en fútbol femenino, pero apenas se supo del proceso en su contra, el Ider lo desvinculó.
La fundación Protect acompañó a la víctima en los siete años que duró el proceso penal, logrando la condena ejemplar que pidió. Con labores de prevención a través de talleres y campañas de sensibilización, la fundación hace el acompañamiento en el proceso penal a las víctimas de abuso y explotación sexual.
Ante la gravedad de lo ocurrido con la menor en prácticas deportivas, el juez recomienda en el fallo al Ider e Iderbol implementar con carácter urgente políticas de gobierno para proteger y garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes que interactúan en las distintas disciplinas deportivas.
“En lo posible, tales políticas deben estar dirigidas a consolidar mecanismos de prevención ante situaciones adversas que involucren a los menores por conductas que atenten contra el bien jurídico de la libertad sexual. Los destinatarios de estas políticas públicas de prevención serán los mismos menores, sus padres, los dirigentes deportivos, los entrenadores y árbitros”, dice el juez Primero Penal.

