Con tristeza y repudio, los moradores del municipio de Magangué ven partir de este mundo a otro de sus paisanos que, para muchos, era un ser humano ejemplar.
Alfonso Quintanilla Suárez murió tras recibir un balazo en la frente en un supuesto intento de robo a su negocio, un depósito o abastos llamado Golosinas Emmanuel, ubicado en el Mercado Baracoa. Ocurrió a eso de las 6 de la tarde del sábado.
¿Qué pasó?
Según testigos, Alfonso, de 50 años, había culminado su jornada laboral y se disponía a cerrar el establecimiento cuando, de la nada aparecieron unos sujetos, quienes se hicieron pasar por clientes y le solicitaron una caja de gaseosas. Cuando la víctima fue a buscar el producto a la bodega, los presuntos ladrones entraron al establecimiento y cerraron las puertas, quedando con Alfonso adentro.
Dicen que minutos después se escucharon ruidos y un disparo. Cuando amigos y curiosos se acercaron al negocio, encontraron a Alfonso solo y herido por lo que lo llevaron de inmediato a un centro médico donde murió. Sobre los delincuentes, se conoce que escaparon del lugar, aunque se especula que en la fuga, uno de ellos fue agredido por jóvenes que laboran en el lugar y son amigos de la víctima mortal. Al parecer, fueron dos los ladrones. La Policía investiga.
Alfonso vivía en el barrio Versalles con su esposa y sus tres hijos.
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