


Ambos tenían 17 años, les gustaba el fútbol y vivían en casa de sus padres. Harold David Morales Payares y Martín Elías Manjarrés Mora murieron a manos de policías.
Por Harold, baleado el 24 de agosto del año pasado en el barrio San Francisco, la justicia ha hecho lo suyo y los tres presuntos responsables están presos y en espera de un proceso judicial por homicidio agravado. Por Martín, las investigaciones apenas comienzan.
Al adolescente, estudiante de bachillerato y ayudante de su papá en un taller de pintura en el Centro, le disparó un policía en un hecho confuso que ocurrió en Villa Estrella, el domingo en la noche.
La Policía dice que el menor habría reaccionado con un arma de fuego contra los uniformados que lo requirieron luego que un residente de esa zona denunciara un hurto callejero. La familia de Martín asegura que él y otro menor de edad solo corrieron al ver que los policías se iban contra ellos sin aparente razón.
El Comando de la Policía Metropolitana de Cartagena confirmó en un boletín de prensa que ya se inició una investigación penal frente a este hecho por parte del CTI de la Fiscalía General de la Nación.
“Así mismo, la Justicia Penal Militar comenzó una indagación para determinar posibles delitos relacionados con el servicio; y por parte de la Oficina de Control Disciplinario Interno se aperturó una indagación frente a los hechos”, dice la Metropolitana.
Contrario a lo que dicen los familiares del adolescente, que afirman que la muerte de Martín fue entre las 10 y 11 de la noche del domingo, la Policía manifiesta que el hecho sucedió las 12:05 de la madrugada del lunes 8 de enero. “En labores de vigilancia y control por parte de unidades del Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes, en el barrio Villa Estrella, los policías fueron requeridos por un ciudadano víctima del hurto de sus pertenencias.
“La Patrulla del Cuadrante ubicó a los tres sospechosos con las características aportadas por la víctima y, al intentar abordarlos, uno de ellos esgrimió un arma de fuego, por lo cual un policía responde con su arma de dotación y lesiona a uno de los presuntos contraventores penales.
“El lesionado fue trasladado a centro asistencial, donde ingresó sin signos vitales, siendo identificado como Martín Elías Manjarrés Mora, de 17 años. Los otros dos sujetos, huyeron del lugar, llevándose en su poder el arma de fuego y las pertenencias hurtadas”, dice el reporte de la Policía.
Leiro Manjarrés, tío del joven, le dijo ayer a El Universal que ni Martín ni el otro menor que lo acompañaba estaban armados.
“Ellos estaban sentados cerca de la casa. Martín estuvo toda la noche entrando y saliendo de la casa. Ellos cuando vieron a los policías salieron corriendo, huyéndoles. El otro muchacho alcanzó a meterse en el monte, pero Martín no pudo y fue cuando le dieron el balazo en el tórax”, relata Leiro, indicando que sea lo que estuvieran haciendo los muchachos, no era la manera de proceder, menos disparando de una vez.
Leiro dijo que ya se están asesorando con los mismos abogados que llevaron el proceso de Harold Morales para proceder contra los policías que participaron en ese procedimiento.
El sepelio de Martín muy posiblemente se realice hoy y su papá, Arnedo Manjarrés, no le encuentra explicación a lo que sucedió.
“Sería lo peor que inventara, porque a mi me gusta decir la verdad y más en este caso que me duele tanto. Mi hijo no era un delincuente; era un muchacho común, un joven amante del béisbol y el fútbol y con muchos amigos. No andaba robando, no andaba drogándose, no usaba armas. Los que lo mataron tienen que responder, vamos a luchar para que no quede impune”, dijo el papá de la víctima.
“A él le dispararon a unos pocos metros de su casa, él no hacía nada malo, solo se ponía a hablar con sus amigos. Mi hijo estaba en noveno grado y era muy tranquilo. No tenía armas cuando lo balearon, solo corrió porque no le gustaban los problemas”, agregó Arnedo.

