Un llanto inconsolable que se sentía desde muy lejos hizo que Luis Daniel Otero Quintana regresara a su casa después de haberle dado “vuelta” al ganado que está bajo su cuidado en una finca en zona rural de Arjona. Lea aquí: Choque en la Avenida del Lago: pasajeros de taxi dan su versión
El suceso fue ayer martes y apenas amanecía. Cuenta Luis Daniel que volvió a ingresar a la casa para ver qué era lo que sucedía y fue cuando se encontró con una escena desgarradora: su mujer, Anaís Pérez Wilches, una adolescente de 17 años, estaba tendida en el piso con un cargador de celular en la mano y el teléfono en el piso. El llanto era el de su bebé de dos meses de nacido, que estaba en un chinchorro cerca del cadáver de su madre.
Cuenta que en ese instante no sabía qué pasaba. “Como no sabía me fui sobre ella para ayudarla y recibí una descarga también; pero como yo tenía botas logré zafarme. Como pude le brindé los primeros auxilios, pues fui militar y eso lo aprendí allá. En ese instante llegó un amigo que diariamente va a buscar leche y la subimos a la moto para llevarla al hospital. Llegamos, pero ella prácticamente ya iba muerta”, indicó la pareja de la víctima.
Robo de cables
Sobre lo que cree que pudo haber ocurrido sostuvo que hace unos días ladrones ingresaron a la finca y hurtaron algunos cables de energía. Además, se llevaron la varilla de polo a tierra.
“Yo le comuniqué de eso al patrón, pues la luz se subía y se bajaba. A veces salían como chispas porque esos cables iban del transformador hasta la finca. Creo que al conectar el cargador, en una de esas subidas de la energía fue cuando ella recibió el corrientazo’, precisó.
En la mañana de hoy miércoles, Luis Daniel, natural de Turbaco, reclamaba el cuerpo de su esposa para darle cristiana sepultura hoy en Arjona. La adolescente era oriunda de Venezuela.
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Investigar
El esposo de la mujer fallecida explicó, hasta el momento que habló con este medio hoy, que no había recibido acompañamiento de la Policía, por lo que desconocía los procedimientos a seguir en este tipo de muerte. Con Anaís llevaba dos años de relación y en la finca tenían cerca de cuatro meses de estar laborando. Pide que se le ayude en el proceso de investigación.