La tragedia ocurrió cuando la pandemia por el Covid-19 estaba en su máximo esplendor en el mundo. Aquella tarde del 4 de agosto de 2020, Katia Elena Pérez Bello y Mauricio Fidel Pedroza Cortecero volvieron a discutir por enésima vez.
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Los motivos siempre eran los mismos: al mal trato que ella decía recibir por parte de él, estaba el poco compromiso de Mauricio para cumplir con las obligaciones económicas del hogar y la nueva relación sentimental que ella sostenía con otro hombre. Le puede interesar: A la cárcel por muerte de su mujer en Villas de Aranjuez
Ese martes, cuenta Nelder Eljach Pérez -hijo mayor de Katia-, Mauricio llegó más temprano que de costumbre del trabajo -en Mamonal- y se encerró en el cuarto con Katia.
A las 3:30 p. m. comenzó la discusión. Katia volvió a insistirle que quería dejarlo y entonces él la amenazó con acuchillarla. Mauricio le dijo que no discutiera más o si no le hacía daño. Luego, dice Nelder, Mauricio se retractó y le dijo que era incapaz de hacerle algo. Sin embargo, eso no apaciguó los ánimos y otra vez Mauricio la amenazó con prenderle fuego. Le puedo sugerir: “Siempre discutían”: papá de mujer quemada por su pareja
Fue entonces cuando ocurrió lo peor. Mauricio tomó una botella de alcohol y se la echó a Katia. Enseguida tomó un encendedor y la prendió en fuego. Ella quedó envuelta en llamas y él fue uno de los que la ayudó para trasladarla a la Clínica Madre Bernarda con la nuera de Katia.
Nelder dice que su padrastro dijo inicialmente que las quemaduras de su mamá fueron como consecuencia de un hecho accidental, pero fue la misma víctima quien le confirmó a sus parientes lo que realmente había sucedido.
A las dos de la madrugada del miércoles 5, Mauricio fue dejado en libertad por no haber flagrancia y no existir una orden de captura. Lea también: Capturaron al marido de Katia, la mujer que murió quemada en Villas de Aranjuez
La salud de la mujer se complicó y por eso decidieron remitirla a Barranquilla, a la Clínica Reina Catalina, especializada en ese tipo de lesiones. Siete días después, el 11 de agosto, Katia, madre de tres hijos, sufrió dos paros y falleció. Tenía quemaduras en el 75 por ciento del cuerpo.
La noticia de su muerte causó dolor y conmoción entre sus vecinos en ese populoso sector a un costado de La Cordialidad y contiguo a Colombiatón.
Condenado
Dos años y medio después de aquella tarde de horror, Mauricio Fidel Pedroza Cortecero ha sido condenado por un juez con funciones de Conocimiento de Cartagena a 42 años y 9 meses de prisión por el delito de feminicidio agravado.
“La víctima le había manifestado a su pareja su intención de separarse debido a las infidelidades y a los constantes maltratos físicos y verbales a los que ella era sometida, decisión que no fue aceptada por el agresor, quien además la amenazó con arma blanca”, señala la Fiscalía en un reporte donde confirma la sentencia contra el responsable. Lea: “A mi mamá le rociaron alcohol y le prendieron fuego”
La información de la Fiscalía agrega que “vecinos y familiares que se encontraban cerca del lugar auxiliaron a la mujer, de 38 años y la trasladaron hasta un centro asistencial, donde falleció seis días después ante la gravedad de las heridas”.
Pedroza Cortecero está preso en la Cárcel de Ternera y su sentencia, en fallo de primera instancia, fue apelada por su abogado.