El video se hizo viral en las redes sociales y lo grabaron en la tarde del pasado martes 4 de abril. En las afueras de un centro comercial de Cartagena, en Chambacú, un hombre era agredido al ser reconocido presuntamente de secuestrar a una familia y robarle sus pertenencias.
En la grabación se ve a un hombre tratando de retener al supuesto delincuente mientras su esposa, de rodillas, grita que fue ese individuo quien les hizo vivir una pesadilla junto con sus hijos.
Las investigaciones le permitieron establecer a la Fiscalía que, en efecto, ese sujeto es uno de los que habrían mantenido retenidos en contra de su voluntad, y por más de tres horas, a una familia que se dirigía del interior del país a Cartagena.

El hecho sucedió el 1 de abril, en momentos en que la pareja de esposos y sus hijos se desplazaban en su camioneta por el municipio de Marialabaja.
La Fiscalía asegura que las víctimas habrían sido obligadas a detener el vehículo en un falso retén oficial, presumiblemente instalado por el procesado y tres personas más.

“Los falsos uniformados, al parecer, se identificaron como integrantes de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, inmovilizaron a las víctimas y las llevaron a una zona despoblada del corregimiento de San Pablo, donde fueron retenidas por más de tres horas”, agrega la Fiscalía.
“Tras ser abandonados, la familia fue auxiliada por varios ciudadanos que los condujeron al municipio de Marialabaja y de allí trasladados a Cartagena”, explica el ente acusador.
Dos días después, el afectado, que es funcionario, fue contactado telefónicamente por los secuestradores y ladrones que le exigían ocho millones de pesos a cambio del vehículo hurtado.

Con lo que no contaron los delincuentes, es que por medios tecnológicos, el funcionario logró seguirle el rastro a uno de sus presuntos victimarios y fue así como lo ubicó cerca del centro comercial esa tarde del 4 de abril.
En las audiencias concentradas, y con la contundencia del material probatorio aportado por la Fiscalía, un juez de Control de Garantías envió a prisión a Andrés Felipe Usme Muñoz, de 27 años.
El hombre negó su responsabilidad en los delitos de secuestro simple, extorsión y hurto calificado agravado imputados por la Fiscalía.
