Carmelo Badel Gómez, Julio Ordóñez Ávila y Jaime Monrroy Chamorro serían los tres hombres hallados desmembrados y dentro de sacos en una carretera de la población de Pelechúa, ubicada entre Riohacha y Dibulla, en La Guajira.
Por medio de pruebas de ADN buscan confirmar si son los sucreños: dos ganaderos y un conductor que estaban desaparecidas desde el pasado 29 de abril, cuando salieron de sus viviendas en Corozal para realizar unos negocios en Barranquilla.
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Atroz hallazgo
En la mañana del pasado 21 de mayo transeúntes hallaron cuatro sacos o costales de fique que emanaban un olor nauseabundo y tenían un líquido rojo a su alrededor. Estaban a un costado de la carretera. Le puede interesar: Tenía 21 años y le decían ‘el Pipeta’: Sicario lo mató e hirió a su amigo
Curiosos se acercaron y pensaron lo peor, por lo que llamaron a la Policía para que inspeccionara los costales. Esos curiosos no se equivocaron: adentro habían restos humanos en avanzado estado de descomposición.
Unidades del CTI de Barranquilla llegaron al sitio para realizar el respectivo procedimiento y confirmar las identidades. En los sacos también habían zapatos y ropa de las víctimas que habrían sido asesinadas y decapitadas.
Al principio hubo misterio ya que en La Guajira hay varias personas desaparecidas, entre ellas un extranjero y dos adolescentes, pero con el cotejo de ADN los identificarán. No se tiene claro cómo fueron asesinados ni cuando.
¿Quién es el responsable?
Los familiares de Carmelo, el conductor de 49 años, contaron que este fue contactado por un amigo para que le hiciera un viaje a Jaime Monrroy, conocido comerciante y ganadero de Corozal. El recorrido sería de Sucre hasta Barranquilla, pero después se cambió la ruta y se dirigieron a Santa Marta.
Viajaron en un Renault de placas HSL 960, de color blanco.
Camino a Barranquilla recogieron a Julio Ordónez, pero Carmelo decidió llamar a su familia porque tenía algo de desconfianza por el cambio de ruta del viaje. También le envió la ubicación por GPS a su esposa. Estaban en Santa Marta.
Personas que vieron los cuerpos consideran que hay muchas similitudes entre los sucreños desaparecidos y los cuerpos hallados. La Policía investiga los móviles y no descartan que sea delincuencia común.
Cabe recordar que el pasado 15 de abril, en una carretera de Dibulla también hallaron cuatro cuerpos desmembrados y en costales. Estaban atados de manos y semidesnudos. Casualmente es una zona cerca al nuevo hallazgo.