Eran las 6:30 de la tarde del jueves 22 de junio cuando varios hombres llegaron a la finca Piedra Bonita, en el corregimiento de Retiro Nuevo, zona rural de Marialabaja, Bolívar. Luego llamaron al administrador y le dijeron que eran miembros del Ejército Nacional.
No se conocen detalles si estas personas llegaron vestidas con prendas de uso privativo de las fuerzas militares pero, lo que sí es cierto es que una vez ingresaron al predio obligaron, no solo al capataz, sino a otras personas que estaban en el lugar, a que ingresaran a una habitación y allí los amordazaron y los amarraron. Lea aquí: Buscan a familiares de hombre torturado y degollado en El Carmen de Bolívar¿
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En ese mismo lugar procedieron a sacrificar a los animales. Los desmembraron, le quitaron la piel y comenzaron a sacar toda la carne, la cual fue depositada en sacos y, al parecer, sacada en motos para ser vendida de manera ilegal en poblaciones cercanas. Eso es ha dado a conocer una fuente policial a este medio.
Dejaron pistas
Dentro de las primeras investigaciones que se han revelado de este macabro hecho está primero que los sujetos llegaron a la finca diciendo que iban a hacer una inspección; además, que los sujetos permanecieron más de siete horas dentro del predio, pues entre las 2 y las 3 de la madrugada que salieron del sitio con la carne hurtada. Lea aquí: En lujosa mansión caen familiares de alias ‘Fritanga’ por testaferrato
Además, por fortuna, no les hicieron daños a los retenidos, pero se desconoce el rumbo que tomaron los causantes de este abigeato. Dejaron algunas pistas que serán utilizadas por los investigadores para poder dar con sus capturas.
Los fusiles
En la mañana del viernes 23, cuando las víctimas lograron soltarse, dieron aviso a la Infantería de Marina y a la Policía Nacional, quienes llegaron al lugar.
Tras hacer la inspección del sitio por parte de miembro de la Sijín, se pudo establecer que los bandidos lograron amedrentar a los ocupantes de la finca con dos fusiles de plástico, los cuales fueron hallados en el sitio. Además, se logró contabilizar que pudieron sacrificar siete vacas, un toro y un chivo. Lea aquí: Fue a Migración a una diligencia y terminó capturada por atroz homicidio
Esta situación generó pánico entre los ganaderos y finqueros de la zona, quienes le exigen a los miembros de la Armada hacer patrullajes más frecuente, ya que han argumentado que el robo de reses se está volviendo muy común.