Como si presintiera que algo malo le iba a pasar, Julián Javier Meza Mattos trató de pasar la mayor parte del martes (12 de diciembre) acompañado de su mamá.
Julián comenzó a vivir hace poco con su compañera sentimental en el sector Central, de El Pozón, pero casi siempre caminaba a donde su mamá, en el sector Primero de Mayo, para hablar con ella y estar cerca de sus tres hermanos.

Esa rutina la tenía desde que hace ocho meses regresó de prestar el servicio militar en un batallón de la Infantería de Marina en el Bajo Baudó, un municipio en el Chocó, en la Costa Pacífica. Le puedo sugerir: Estudiante de Ingeniería tiene 6 días secuestrado: exigen su liberación
Luego del almuerzo, Meza Mattos llegó nuevamente al Primero de Mayo, pese a que un amigo lo había convidado desde horas antes para que le ayudara con un relleno en una construcción cercana al sector de Las Letras.

A las 4 p. m., Julián, o ‘el Pirry’, como le decían, se decidió ir a ganarse unos pesos con su amigo, pero al despedirse de su mamá se le sentó en las piernas, la abrazó y lloró con ella un rato. Le puede interesar: Las temibles andanzas de ‘el Casco’ en 6 años: un muerto y 20 investigaciones
“Él alcanzó a comentarle a la mamá lo que pensaba hacer, pero también le dijo que le parecía sospechosa una moto que desde hacía un rato pasaba con dos hombres por donde él estaba”, recuerda Gustavo Meza, tío de Julián Javier.
Por la espalda $>
Julián se olvidó de aquella “moto sospechosa” y comenzó a trabajar en el relleno con su amigo cercano a vía de La Cordialidad, en donde precisamente están las letras de El Pozón. En eso estaba, a las 4:30 p. m., cuando aparecieron dos hombres en una moto.
Cuentan testigos que el parrillero sorprendió a ‘el Pirry’ por la espalda y le disparó a quemarropa y sin mediar palabras antes que su víctima pudiera reaccionar.

El amigo que estaba con Meza Mattos escuchó cuatro balazos. Julián, de 21 años y cartagenero, recibió uno de esos impactos en la cabeza. Su muerte fue en el acto. Lea también: Duro golpe al Clan del Golfo en Montes de María: 8 personas capturadas
En casa de ‘el Pirry’ hay desconcierto. “Él nunca nos habló de que estuviera amenazado, era un joven normal, sin problemas. Trabajaba en lo que fuera, en albañilería, lavando carros o haciendo mandados; a todo se le medía”, manifiesta el tío de la víctima.
