Un golpe en la cabeza fue letal para Marco Antonio Morón Ayazo, de 36 años. El hombre cayó aparatosamente de su moto y murió, en la mañana de este domingo 7 de abril, en la Troncal de Occidente, cerca al puente de Turbaco.
La Policía Metropolitana reportó que el accidente ocurrió a las 5:30 de la mañana, cuando Marco Antonio se movilizaba solo en su moto Pulsar, de placa ZZA-43D. Tal parece que perdió el equilibrio y cayó a un costado de la vía.
Al principio, medios hablaron de un asesinato a bala, pero miembros del CTI, Ponal y Policía de Carreteras confirmaron que era un accidente vehicular y se encuentran investigando las causas, entre ellas un posible microsueño. En el lugar de los hechos encontraron la moto al lado de la víctima que, en uno de sus brazos traía el casco protector.

Allegados a la víctima contaron que este se dirigía a su casa, en el barrio San José de los Campanos, luego de una jornada laboral en una empresa elaboradora de cemento en el sector de Mamonal. Siempre transitaba por esa carretera.
“Él tenía turnos de día y de noche. Era conductor de un furgón que transportaba cemento y a esa hora había terminado su trabajo por lo que se iba a descansar. No sabemos qué le pasó para que se cayera de esa manera”, dijo el pariente. Lea: Video: Dolor por muerte de palenquero en Estados Unidos: ¿qué le pasó?
Agregó que “esta noticia es terrible para la familia porque Marco era un hombre servicial, alegre, amable, responsable y muy trabajador. Deja tres hijos, dos de ellos que ya son adolescentes y viven con su madre en Montería, y uno de dos años que tiene con su actual pareja”.

Marco nació en Montería, Córdoba, pero hace muchos años llegó a Cartagena y se consideró un hijo más de esta tierra. Aprendió a conducir y a eso se dedicó hasta su último día. Las motos también eran su gran pasión.
El cuerpo fue llevado a la morgue de Medicina Legal donde sus parientes realizan los respectivos trámites para reclamarlo y darle sepultura. Las autoridades hace un llamado a los motociclistas a no conducir con exceso de velocidad, sin descansos adecuados y sin usar el casco en la cabeza.
