“Gran ser humano. Vuela alto, dejas un gran vacío”. Las reacciones por el asesinato de Rubén Darío Barón Hoyos, en el corregimiento de La Boquilla, se multiplican en las redes sociales.
A Barón Hoyos, de 55 años, lo reconocían entre su comunidad no solo por ser mototaxista, sino por su desempeño como líder de actividades sociales y agropecuarias en esa localidad, vecina de Cartagena por la Vía del Mar.
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“Sin campo no hay ciudad, y nos dicen ‘corroncho’ los que cultivamos para que tú comas”. Ese comentario lo publicó hace varios meses Rubén Darío en una página que él coordinaba en Facebook y que lleva por nombre Corregimiento de La Boquilla y sus Veredas. Le puedo sugerir: Estos son los 2 hombres que sicarios mataron en La Boquilla y Daniel Lemaitre
Esa publicación la hizo acompañar con un video donde aparecen varias personas mientras recogían yuca en una zona de cultivos en La Boquilla.
El hombre estaba sentado en una silla, en las afueras de una tienda y frente a la cancha de sóftbol, cuando aparecieron dos hombres en moto y uno de ellos, el parrillero, le disparó a quemarropa y sin mediar palabras.
Testigos dicen que recibió más de tres balazos, todos en la cabeza. Murió en el acto, confirmó la Policía Metropolitana, tal cual como se ve un video que ha circulado por las redes sociales.
En una rápida reacción, policías del Cuadrante lograron en una intensa persecución la captura de tres hombres que presuntamente habrían participado en ese atentado. Le puede interesar: Video: Dolor por muerte de palenquero en Estados Unidos: ¿qué le pasó?
El Universal conoció que una mujer que llegó a la tienda poco antes del atentado, luego de bajar de una moto, sería quien señaló a Rubén Darío para que le dispararan. La mujer, al parecer, escapó en un carro y no está entre los detenidos por la Policía.
Exmilitar y mototaxista $>
Además de ser mototaxista, Barón Hoyos cuidaba unos predios en el sector de Villa Gloria, en La Boquilla. En ese corregimiento tenía más de 20 años viviendo.
Anteriormente trabajó como celador del Museo Arqueológico de La Boquilla, lugar enclavado en la ciénaga de La Virgen, y combinaba esas labores con actividades sociales, como por ejemplo mejorar las condiciones en infraestructura de la Institución Educativa Ineteb.
“Siempre estuvo atento a la problemática de la elección del Consejo Comunitario de La Boquilla, llamando a la unión de los líderes, y últimamente se dedicaba al mototaxismo”, comentó un allegado, precisando que este crimen ha causado consternación en esa localidad. Lea también: Alexandrith, desaparecida hace 3 años, cumplió 19 años y así lo celebraron
Rubén Darío Barón Hoyos, conoció El Universal por parte de sus allegados, era oriundo de Sahagún (Córdoba) y durante un tiempo fue miembro del Ejército Nacional en ese departamento.
En esta ciudad trabajó un tiempo como vigilante en una empresa de seguridad en El Bosque y, tras quedar desempleado, hace unos dos años, comenzó a dedicarse al mototaxismo.
El sábado, y como religiosamente lo hacía, visitó desde la tarde a una de sus hijas y tres nietos en la vereda de Tierrabaja. De regreso llegó a La Boquilla a esperar pasajeros para llevar a Villa Gloria. Estaba sentado cuando le dispararon por la espalda.
“Sin amenazas”$>
Parientes de Rubén Darío precisaron que él no había recibido ningún tipo de amenazas. La Policía, por su parte, informó que tenía anotaciones judiciales por porte ilegal de armas de fuego y violencia intrafamiliar.
“La vida da muchas vueltas que en el fondo del alma dejan dolores y vacíos muy grande como esto que sucedió contigo. Solo puedo decir de ti que eras un gran ser humano, me quedaron muchas enseñanzas de tu vida, te admiraba por ser un verdadero cuidador de la naturaleza, amante del arte y la historia, apasionado por tu labor en servir a los demás y cuidar de los animalitos. Dios te de mucha paz y vida eterna mi querido tío Rubén”.
Unas seis horas antes del crimen en La Boquilla, a las 3:30 de la tarde del sábado, sicarios en moto asesinaron de la misma manera a Ricardo De Ávila Carrasco, de 32 años. El atentado a bala sucedió en el barrio Daniel Lemaitre.
Versiones entregadas por testigos a la Policía indican que ‘el Neo’, como le decían a De Ávila, estaba en un taller de motos cuando llegaron dos sicarios y uno de ellos, el sicario, se le acercó y le disparó varias veces.
Ricardo De Ávila murió mientras era trasladado a un centro asistencial. La Policía informó que tenía anotaciones judiciales como indiciado por los delitos de concierto para delinquir, hurto y violencia intrafamiliar.
Con esos dos casos, los homicidios en lo que va de abril ya contabilizan cinco, cuatro de esos hechos bajo la modalidad de sicariato.