“Queremos que se investigue y se haga justicia. Kevin era un hombre sano, sin problemas y sin amenazas. Era muy querido en el barrio y eso se lo pueden preguntar a los vecinos”.
Eso dicen los familiares de Kevin Junior Blanco Hernández, a quien sicarios en moto asesinaron en la tarde del martes (16 de abril) en el barrio El Pozón, sector San Nicolás.
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A Blanco Hernández, de 25 años y oriundo de Villanueva (norte de Bolívar), lo sorprendieron mientras laboraba en el taller de mecánica y llantería “Kevin Mi Desbare”, de propiedad de su papá. Le puedo sugerir: ¡Qué cruel! Abusó sexualmente de sus 3 hijos y los sumergía en baldes de agua
A Kevin, según su familia, le dieron tres balazos. Su papá y otros residentes del sector lo llevaron rápidamente en moto al Centro de Atención Primario de Salud de El Pozón, pero los esfuerzos fueron en vano. Los médicos confirmaron que lo ingresaron sin signos vitales.
Blanco Hernández residía con su mamá cerca de donde lo asesinaron. Su familia dice que no deja hijos y que ayudaba a su papá en la mecánica de motos. “No pertenecía a ningún grupo criminal”, precisó una pariente. Le puede interesar: Identifican al joven de 23 años que asesinaron en una riña a cuchillo
La Policía Metropolitana informó que de los sicarios tienen algunos datos relacionados con sus características físicas, pero de los móviles del crimen no hay aún una hipótesis relevante.
El ataque a bala en El Pozón es el último de una racha de homicidios que comenzó el lunes (15) y que en apenas 36 horas dejó ocho víctimas, seis de ellas a manos de sicarios en moto. Los otros dos casos fueron en riña (Boston) y en circunstancias por establecer (Olaya Herrera).