La familia de Josmar José Colina Bracho está destrozada. La sumerge en el dolor saber que no verá crecer a sus cuatro hijos y que tenía apenas 27 años, es decir, le faltaba mucho por vivir.
A Josmar le propinaron cuatro balazos el pasado 4 de julio, en el sector Ricaurte de Olaya Herrera, donde vivía desde hace unos meses con su pareja sentimental, Liliana Julio Rivas, de 29 años.

Un familiar de Josmar le contó a este medio que “esa noche, él iba saliendo de su casa en su moto y en compañía de su mujer. Apareció de la nada un tipo y les disparó muchas veces”.
Agregó que “parece que los balazos eran para su mujer (Liliana) porque le dieron seis en la espalda cuando iba de parrillera en la moto, la traspasaron y se alojaron cuatro balas en la espalda de Josmar”.
Liliana, madre de tres niños, murió en el lugar de los hechos. Josmar fue llevado aún con vida al Hospital Universitario del Caribe, pero siete días después, es decir, en la mañana del jueves 11 de julio, confirmaron que había muerto.
“Quería salir adelante”
Los parientes de Josmar contaron que este era natural del Estado de Falcón, en Venezuela, y que llegó a Cartagena huyendo del difícil momento social de su país.
Hace 7 años decidió formar una nueva vida en esta ciudad por lo que trabajó en albañilería y mototaxismo. Tuvo una relación sentimental que dejó dos hijos y en la actualidad seguía conduciendo moto. Lea: ¡No resistió! Murió 7 días después del atentado en que mataron a su mujer
“No entendemos por qué lo mataron. Tenemos entendido que Josmar y su asesino no se conocían, no tenían problema. No está bien lo que pasó y esperamos que se haga justicia”, recalcó el familiar en Medicina Legal.

Las autoridades notificaron que investigan el sicariato que dejó dos muertos y añadió que la víctima tenía una anotación judicial por receptación. Al parecer, el sicario reside en la zona y está plenamente identificado.

